sábado, 30 de mayo de 2009

Oh la la!



-¿De dónde es tu apellido?
-Es francés.
-Oh la la ¡Paris! Di algo en francés…
-No sé nada, no conozco. Mi papá era de allá, se murió, nunca lo vi. Tengo una hermana.
-Ahahaha…. ( Rostro apenado)

Fiasco. La verdad es que siempre he querido ser francesa. Entonces soñé que me recibía con flores, invitándome a tomar una copa de vino y a degustar una pastel de frambuesa de repostería muy fina, mientras que sus ojos se postraban en mí, afectuosos, sinceros ¡Que bueno que has venido, SOY TU FAMILIA! Y después me ofrecía una cama: MI CAMA, y me prometía viajes, dinero, éxito, todo lo que me había negado. Y en cambio, al final de cuentas, me trató peor que a un perro con roña. Que idiota, tanto ella, como yo.

*Mi madre no tiene fotos de mi papá, eso es genial…
*Mi tía me dijo que tenía una media hermana: Elisabeth Rascol.
*La madre de una amiga me aconsejó: tú puedes sacar la nacionalidad francesa.
*La embajada me dio una patada en el trasero.
*Mi papá ni la Ouija me contestó, parece que no es un espíritu popular.
*Puse a medio mundo a buscar a la tal Elisabeth en internet y no apareció.
*No la encontramos porque pensamos que tenía 30 y no 48.
*Lloré mucho y atormentaba a mi madre diciéndole que nunca la perdonaría.
*………………………………………Fui una estúpida engreída.
*…………………………………………………Sigo siendo una pinche estúpida engreída.

En octubre pasado visité a mi amiga L. en Londres. Sabía que uno de los objetivos principales del viaje era ir hasta París, conocer a mi hermana y ser feliz para siempre. Todo fue tan sencillo como llegar al hotel, abrir el directorio y buscar su nombre. El ex novio francés de L. le marcó y le cuestionó acerca de su familia: ¿Su padre fue ____________?, ¿Trabajaba en__________? ¡Muy bien! Hablo de parte de su hermana… ¿Qué usted no tiene hermanas? ¡Claro que sí! Su hermana mexicana…Y ella le colgó el teléfono. Yo no me di por vencida; sabía que hace muchos años se enteró de mi existencia y como puberta ardida amenazaba a mi mamá por teléfono.

“Ella ya es grande, ya es madura, ha cambiado” Me convencía imaginando sus brazos abiertos para abrazarme y que me dijera “Hermanita, no conoces a nuestro papá, aquí te tengo 1000 fotografías”. Así que no me importó, tenía su dirección, debía ir en su encuentro.

Absurdamente yo traía mi equipaje en una bolsa de plástico, como de esas que te dan cuando vas de compras. Pensaba en que a Elisabeth le iba a dar mucha risa y ternura, y me llevaría a Chanel en Campos Elíseos para comprarme un bolso color uva de 300 euros y hasta me imaginaba el olor de su perfume: dulce, dulcísimo ¡Hermana me empalagas!

Pero toqué a su puerta y todo el discurso en francés que había ensayado valió para nada, ya que se negó a abrirme. Sabía perfectamente que era yo quien estaba al otro lado: la otra hija de su padre.

Segundo intento para triunfar. “Está nerviosa, seguro está jugando, tal vez invitó a otros familiares y me van a recibir todos cantando la Marsellesa”… Allons enfants de la Patrie, le jour de gloire est arrivé!

Y me gritó:

I will call the police! Get out!

Y realmente me hubiera conformado con ver su rostro, con que me permitiera saber de qué color eran sus ojos, pero, la puerta nunca se abrió. Y en ese momento me sentí como la sabandija más despreciable, porque no merecía ni que le dieran la cara. Lloré mucho y regresé en tren a Londres no despreciándola a ella, sí no a mí por soñar tanto. Hubiera querido que la Torre Eiffel se me cayera encima, que me ocurriera algo terrible, para que en su consciencia siempre existiera la carga irremediable de la hermana lejana que no amparó, que despreció como porquería. “Sí yo le hubiera abierto la puerta aquella noche, Miriam no estaría muerta”. Que cobardía de no querer suicidarme. Que drama, soy una ridiculez, seguro Elisabeth es lo mismo.

De ahora en adelante hablo con mi padre y le pido que me ayude en ciertas cosas ¡Que no sea cabrón! Me debe muchos regalos de cumpleaños, apoyos, consejos, y luego la mezquina de su hija que me trató espantoso… La verdad es que es un fantasma chantajeado, pero quién le manda morirse antes de velar por mí.


14 comentarios:

Luis dijo...

*Mi papá ni la Ouija me contestó, parece que no es un espíritu popular.

Perfect.

Selene dijo...

Oye Rascol me gusta mucho como escribes... te sale del alma ....tus historias son como los chistes de los gallegos, osea son puras anecdotas jeje saludos!

Moisés dijo...

hola Miriam, soy tu fan número uno.
=D

Tamalito Envenenado dijo...

Heeeeyyy!

MUY BUEN POST!

ME AGRADÓ BASTANTEHARTO! jio jio}

Saludos!

Israel V.R. dijo...

Que mal plan cuando la sangreno llama

Goma Rosa dijo...

muy buen post
a mi me pasa a menudo eso de soñar bastante
a veces me dan ganas de que las cosas me salgan bien, y que pueda "salir de su vida con un portazo" o algo parecido

never happend

chilangelina dijo...

Me gustó mucho.

Anónimo dijo...

Por qué a la derecha, cuando hago click en Miriam, me salen los posts de Pelo? ¿Por qué no sale ahí Pelo?

EL REY LAGARCUIJE dijo...

y al final soñando de nuevo; terminas como empezaste.
chingon!!

sH dijo...

Vaya, en un interesante sueño. Te topas con que es verdad. Artilugios familiarias, dos naciones y una historia entrelanzadas.
Wow. Escribes muy bien Miriam.

El Belo dijo...

Y Pelo? No me digan que ya no va a estar. Buuu.

Falso Profeta dijo...

Estás bien guapota.

Gilberto Pizarro Pineda dijo...

Los franceses parisinos son mamones y paranoicos. No todos los franceses pero por lo regular los de Paris. Ellos desconfían hasta de su propia sangre.

Ricky_Ramirez dijo...

Porque comentar si ni leeras este comentario Miriam (porque no merezco ni que me dieras una contestacion). Es lo mismo y realmente me importa poco, aunque aqui este escribiendo... con mi bolsa, como de esas que te dan cuando vas de compras.

Me encantan los relatos tormentosos, la vida misma es mas entretenida que cualquier cuento o tema de relevancia.

Blogalaxia