Mostrando entradas con la etiqueta Miriam. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Miriam. Mostrar todas las entradas

sábado, 29 de agosto de 2009



  1. Me pondría de apodo “El primaveras”.
  2. Tendría de mascota a una lagartija gigante. Después de “Amores perros” que vagabundo de medio pelo quiere tener canes pordioseros, que rusticidad.
  3. Fuera el clásico carrito de supermercado y menos sí es de Gigante o una tienda que ya ni exista.
  4. ¿Por qué hacerte el loco? El 93% de los vagabundos están más sanos mentalmente que cualquier oficinista, sólo lo hacen por mantener la pose. Yo optaré por simplemente aparentar hostilidad.
  5. Las drogas también ya pasaron de moda. A menos que seas millonario y puedas tener acceso a las de primer nivel ¿Qué necesidad de terminar acuchillado por una pinche bolsita de resistol?
  6. Otra variación del vagabundo loco: el poeta ¡No por favor! Andar por las calles recitando versos sin sentido, intimidar a los transeúntes con rimas baratas, me niego. Sí quisiera ser poeta también tendría que ser millonario, parecer gay y tener mínimo, tres amantes y hacerles el amor sin condón.
  7. Estoy pensando seriamente en mis ratos libres (que no serán tantos, el oficio de vagabundo requiere dedicación) hacerle un poco a la prostitución. Cobrar barato, sólo por currículum y buscarte uno que otro problema.
  8. No robaré. Solicitar limosna sigue siendo intrínseco en cualquier vagabundo y no inspiraré lástima, sólo quiero cubrir los requisitos.

sábado, 22 de agosto de 2009



Estaba segura que P. tenía un nivel de autismo, o por lo menos, con eso intentaba reanimarme. Ahora veo hacia atrás: la verdad es que se trataba de una persona muy serena, muy cabal, pero sobre todo, muy prudente. Te escuchaba con sus ojos oscuros muy abiertos, no hacía gestos y yo, les juro, me quería morir diariamente en la universidad por él y con él.

Entonces, debo contarles una de las tantas situaciones en la que le demostré que era YO lo mejor de este mundo. Claro, como en todas las demás ocasiones, él fijó la mirada en otro lado y se quedó mudo.

P. era dueño de una nevería. Imagínense. Y como buena acosadora, ya sabía que sí lo visitaba un viernes a las seis de la tarde, estaría a punto de abandonar su turno y que su casa se encontraría sin sus padres y hermanos (conocía también los horarios de los susodichos) entonces mi plan era llegar, sacar cualquier pretexto para ir a su hogar y quitarle la ropa como una vez lo hice en su sala, que por cierto, era como una sucursal de la capilla Sixtina- explíquenme quién en esta endemoniada vida coge con una foto de Juan Pablo II en una repisa y viendo a la Sagrada Familia- pero yo estaba e-na-mo-ra-da, acuérdense que me quería morir por él y con él, así que hasta el episodio me pareció sumamente familiar, debido a que estuve en colegio de monjas toda mi vida.

Seis de la tarde y gran error. Llegué y P. no atendía el negocio: estaba su señora madre. Amable, como siempre, me invitó a esperarle. Invariablemente suelo iniciar una conversación con los temas más absurdos de la existencia humana y al ver una botarga de “Elmo” tirada en el suelo de la nevería, no se de donde surgió esta frase de mi boca:

-Siempre he querido usar una botarga. Me parece algo muy divertido.

Segundo pinche gran error. Al cabo de tres minutos yo ya estaba convertida en Elmo, dispuesta a bailar en la calle al ritmo de las canciones de moda del 2004, invitando a los transeúntes a visitar la afable nevería y soportando los malos tratos que cualquier niño de más de siete años le da a una botarga, y como se trataba de Elmo, mi dignidad estaba en los suelos.

Miriam: 0
Autista: 1

¡Ah! Todo esto con una temperatura de más de 35 grados centígrados, cabe destacar. En buen momento llegué de calenturienta a visitar a mi amado, y en mejor momento faltó la chica contratada por mi disque suegra para ponerse la botarga.

Las personas tocaban su claxon, muchos se burlaban, los niños me manoseaban toda, pero en mi cerebro, a pesar de la tortuosa misión, podía visualizar la anhelada recompensa: Sucursal Capilla Sixtina. Por favor Dios, ten piedad.

Pero Dios estaba ocupado en otros menesteres, sin duda. Una hora después, se apareció P. templado, íntegro, y claro, yo me quería morir por él y con él. No recuerdo sí le causó gracia que me convirtiera en animadora del negocio de su familia, conociéndolo tal vez ni lo notó. Me dijo que nos fuéramos, accedí y rechacé la nieve de café con cajeta que tendría de pago.

Llegamos a la casa, no recuerdo con que estúpido pretexto. Estábamos en la cocina, él con sus ojotes abiertos esperando lo que tendría que pasar, yo repasando cautelosa mis trucos y con la boca todavía cerrada. Se escucha el timbre, él va a la puerta.

Ex novia aparece en escena. Ex novia ya aplastada en la sala. Incrédula, avanzo con pasos retraídos desde la cocina hasta el sillón. La observo y me clava la mirada. La salude con una sonrisa de lástima, no hacia ella, sí no para mí: todo el show de Elmo ¿Para qué? P. le ofreció entrar a su casa y así, me hizo trizas el corazón y se le dio de comer al perro.

Los tres sentados, cada quien en un asiento diferente. Silencio incómodo para ella y para mí. Y él- que me parta un rayo sí no es cierto-tenía dentro de sí un vago discernimiento de que la escena que presenciaba no era correcta, y aunque un leve desconcierto azotó su inmutabilidad, respiró hondo, fijó la mirada hacia otro lado, se quedó mudo y volvió a la cocina por un vaso de agua.

Solas, las dos nos reímos sin decir palabra. Nos reímos por compadecer la una a la otra. Por solidaridad, hasta por simpatía. P. desde la cocina no nos escuchó, a P. probablemente, nunca le importamos.

sábado, 15 de agosto de 2009



Carmen estaba segura de que su plan sería infalible. Se acercó con seguridad hacia él, lucía tan sereno como siempre y ella le extendió su mano derecha. Traía uno de esos “raspaditos” y una moneda vieja.
-Te tengo un trato…
-Ajá.
-Raspa este juego, sí ganas algo de dinero, pues felicidades, si no, tendrás que salir conmigo. Es un trato justo.
Con mucha curiosidad, él usó la moneda para encontrar tres números iguales y saber sí cabía la posibilidad de ganar mucho dinero. Carmen sólo deseaba que hallara nada y le dijera: salgamos, compra vino espumoso, veamos las estrellas.

-¡Creo que gané!
-¿Ganaste? <>
-¡Sí güey! Dice que $5,000. $$$$$$$$
-Ya me fregué.
-Pero de todo$ modo$ quiero $alir contigo…hay que repartir el dinero ¿Qué opina$?
-Me vale madre$ el dinero, quiero $alir contigo; pero e$tá bien, podemos invertirlo en pequeño$ lujo$.
-¡$í! Quiero una colección entera de carrito$ a control remoto ¿Tú qué quiere$ Carmencita?
-Empezemo$ fe$tejando en un motel con jacuzzi.
-Oh…ya tan rápido…
-E$ un trato ju$to.

sábado, 1 de agosto de 2009

No surprises.



Te das cuenta de un orgasmo fingido gracias al olor. No cuenta ni la respiración, los gemidos, el movimiento; todo eso se puede simular y la mayoría de las mujeres lo logran. Pero, el aroma desencadenado por el éxtasis de un encuentro es perturbador, penetrante, es a lo que huele un ser humano cuando quiere dejar de estar en este mundo. Efrén nunca percibió el perfume orgasmal de Vanessa, Judith o de las demás. Montón de pirujas tramposas…

Conoció a Héctor un día común y corriente. Pasaron dos semanas para que volviera a verlo, fue en un bar que estaba a reventar. Efrén iba acompañado de unos viejos amigos y su conversación lo tenía realmente fastidiado; Héctor lo saludó desde la barra y, como pretexto para librarse de los otros, se acercó. La música tenía el volumen muy alto y se entendían poco. Pusieron “No surprises” de Radiohead y Héctor comentó algo como que la canción era rara -Pendejo- pensó el otro, y precisamente con ese pendejo terminó en otro bar, cantinas, fiestas sin invitación, hasta que los tomó por sorpresa el amanecer.

Cuando Efrén cursaba la preparatoria se ponía nervioso con uno de sus profesores. A nadie se lo confesó, por obvias razones, pero sentía cosquilleo en los brazos cuando lo veía dar clase. Se convenció que todo se trataba del anhelo de ser cómo él. Con Héctor, después de tantos años, apareció de nuevo esa sensación ¿Por qué no averiguar de qué se trataba?

“Que me la meta ¿O yo se la meto?” no existían más opciones en la mente de Efrén y ya habían llegado a la casa del otro. Estaban embriagados y muy calientes, a pesar de eso, Héctor aún tenía dudas, no le parecía gay su nueva conquista y no se quería topar con rechazos de último momento.

“No quiero que te arrepientas” le murmuró Héctor a Efrén mientras le acariciaba el brazo derecho. Acto seguido, Efrén le introdujo la lengua en su boca casi hasta la garganta. Se besaron y acariciaron tanto que el efecto que tuvieron sus cuerpos era como sí hubieran consumido alguna droga. Tuvieron sexo durante horas y Efrén no sólo olió el orgasmo de su amante, por supuesto que también lo vio y fue como una ofrenda.
Desnudos y tirados en un sillón, apaciblemente Efrén comenzó a tararear “No surprises”, Héctor sonrió y le dijo: es la que pusieron cuando estábamos en el bar, no la conozco…

-Pendejo


sábado, 18 de julio de 2009



Este es un blog reciclado, pero en fin, luzco más imbécil al decirlo que ustedes al advertirlo. Además, la historia se vuelve muy trágica, debido a que la protagonista nunca obtuvo venganza y creo que todas las personas merecen probar el grato sabor del desquite, aunque sea desde el más allá.

Tenía una tía que durante más de veinte años de su vida se adjudicó que ella había escrito “Cadenas de Amargura” (sí, la telenovela). Su nombre era I.C. Moncada. Murió hace pocos años, a causa de diferentes padecimientos, todos provocados por la ingesta de tantas pastas, ya que sufría de ataques epilépticos y se tenía que tomar más de 20 medicamentos diarios. Nunca se casó, sólo tuvo un novio cuando tenía 16 años. Según cuentan, enloqueció al psiquiatra que la atendió durante toda su vida, el hombre terminó caminando desnudo por las calles de Ciudad Juárez, sinceramente, no creo que hayan sido amantes.

Siempre le gustó escribir poemas, y cuando vio en la revista Marie Claire un concurso de novela para televisión, no dudó en escribir una, la cuál fue titulada como “Amarguras”. No logró respuesta, sin embargo, pocos años después, salió al aire la telenovela “Cadenas de Amargura” y fue cuando ella se dio cuenta que el argumento se trataba del mismo que en su novela, sólo nombres, pocos detalles y situaciones fueron cambiados. Por supuesto, nadie en la familia le creyó, aunque siempre sabía lo que iba a ocurrir capítulo por capítulo.

Quise mucho a mi tía. Acostumbraba usar una bolsa grande donde guardaba todas sus pastillas, también tenía dulces de anís y chicles para ofrecerles a las personas. Sabía que cuando abría los ojos muy grandes y decía “Cristo,Cristo,Cristo” se caería al suelo y empezaría su ataque, el cuál duraba de dos a tres minutos y posteriormente, regresaba a la normalidad.

Falleció en condiciones lamentables. En realidad no se sí las personas que son internadas en terapia intensiva en el IMSS mueren debido a su enfermedad o por estar en el IMSS. Además, ya tantos años acostumbrada a sus amadas pastas y se las quitaron así como así. En su lecho de muerte siguió demandando lo de Cadenas de Amargura.

¿No me creen verdad? Los que quieran otorgarle la mejor venganza a I.C. Moncada favor de enviar sus sugerencias a: yotecreotiapastas@hotmail.com Ojo, no se vale proponer ninguna mamada de demandas a Televisa o similares, es venganza no quimera.

sábado, 4 de julio de 2009

Ya no.



Pues ya no soy la otra. A LA CHINGADA. Siento decepcionarlos, pero toda la actitud de zorra que podía existir en mi vida, se escurrió en un departamento lleno de cocaína y ánimo de fiesta empobrecida.

No me arrepiento, no se trata de eso ¿Qué estaba esperando? ¿Qué dejara a la novia querida y virtuosa? ¿Para qué? Después cómo me las iba a arreglar con él, así, desprovisto de ataduras. Precisamente eso me hacía sentir poderosa: que pusiera en riesgo su nido, su equilibrio, sus propósitos, todo por enredarse a un astillero con tacones altos.

Te

     Siento

               Dentro

                         De

                                   Mi

                                             Pecho

Se tocaba como sí tuviera realmente una ardilla (porque me gusta sentirme ardilla) habitando en sus costillas.

Quise hacer un escándalo. Por lo menos romper algún adorno, pero advertía a todos tan narcotizados que no les hubiera provocado ni risa. Con esa idea no intenté alimentar mi ego melodramático, sí no realizar un acto simbólico que pudiera equipararse a todo lo que tuvimos juntos.

Me limité a escucharlo, intentó brindarme una solución, sin embargo los dos sabíamos que era un absurdo. Por eso seguía metiéndose más y me imaginé que se le caía la nariz y yo la calentaba en el horno de microondas: carne cocida, la cena está lista. Encontré honestidad en sus palabras (de amor), pero ya no estaba dispuesta a que tuviera todo.

“Yo se que no me puedo comparar con ella” De haber utilizado coacción más decidida e impresionante, tome un camino asequible, no me arriesgué ¿Intenté dar lástima? ¡Claro que no! Sólo puse en la cabeza del sujeto mi imagen en tono sepia junto a la de ella a todo color. En pura vulgaridad me convertí. Lo más divertido, ocurrió cuando ya ni hablar logró y ceñí mi mente en recordar que hacía pocos días me había subido a un juego mecánico con una gran amiga y la pasamos gritando y riendo. Seguramente ya todo era decepción para mí. Él ya no controlaba su quijada, pero yo estaba arriba del juego nuevamente.


-Eso que tenías con él estaba de la chingada Rascol, por fin, por fin.
Atte. Tus cuates del alma. Osh, nunca entienden mis recreaciones.

Por supuesto que deseo que la mujer se entere…

Por eso me desperté un domingo, hice una cuenta de facebook falsa y estaba dispuesta a enviarle un mensaje. No, mejor vía correo electrónico, ay ya a la chingada, vuelve la vulgaridad. Mejor me pongo a ver Cuna de Lobos o a practicar piano, al fin y al cabo, tarde que temprano, se va a enterar.

…Días antes, me había comprado un juego de lencería color escarlata con mucho encaje. Cuando lo guardé en mi cajón, inspirada por mi enorme fetichismo, decidí que después que se agasajara con la nueva adquisición, claramente tendría que finiquitar nuestro romance. Y así fue. Ya no más.

domingo, 28 de junio de 2009



Siempre he tenido una conexión significativa con el diablo. En dos ocasiones fui Satanás en la pastorela, en otra obra de teatro, fui un ángel pernicioso que logró que otros lo acompañaran al infierno y me hice íntima del demonio; cuando cumplí once años, un tío me regaló una ouija “que para hablar con espíritus oscuros”…

-Sólo ellos te ofrecerán realidad y poder.

Ahora mi tío es alcohólico y lleva años sin salir su casa… He de confesar que el uso de la ouija me brindó sanos momentos de esparcimiento con las niñas en la escuela de monjas donde estudiábamos, aunque seguramente los espíritus que nos atendían volvían a morir pero de flojera, al hacerles preguntas cómo:” ¿Le gusto a Luisito?” “¿Cuándo me van a crecer las tetas?” Una gran disculpa a estos entes malignos y perversos que les robamos su valioso tiempo.

Además, ya he tenido dos aventuras sentimentales con sujetos que se creen el mismísimo anticristo **Yo soy el diablo 2009 chiquita, grrrr** (y se ponían en su nick de Messenger “Devil” ¡Qué pinche miedo!) Pero, entre las sábanas, a mí que me importaba que se creyeran Lucifer o la Virgen de Fátima, nunca tuve ninguna queja, por eso les soportaba tanta mamada ( jajajaja, literal).

Y por último, como cualquier adolescente que se precie de ser audaz, traté de hacer un pacto con el diablo ¿El motivo? Ni lo recuerdo ¿Apoco alguno de ustedes sí?

Es por ello que:

Bien sabe el diablo a quien se le aparece

Más sabe el diablo por viejo que por diablo

La cruz en los pechos y el diablo en los hechos.

La primera.- ¿Por qué a mí me tiene que tentar? Sabe que voy a caer…

La segunda.- Indudablemente, la abuela siempre tendrá la razón.

La tercera.- Mustios… ¿Existen personas más tentadoras? El que diga que nunca se ha querido coger a un clásico “mosca muerta” que tire la primera piedra.

sábado, 13 de junio de 2009



Nombre: Luz Divina Chávez Chávez.
Edad: 23 años.
Estado civil: casada.
Ocupación: Coordinadora de recepción Radisson Hotel, Leicester Square, Londres.
Idiomas: Español, inglés, francés y checo.
Otros datos importantes: Alta, morena, sentimental, valiente, BailarinA.


Pedí con toda la absurda fe y pasión que ocurriera algo asombroso el día de mi cumpleaños: que un tío muriera (ya por favor), dinero, o un acto insospechado que podría cambiar lo que he sido.

Pero, el jueves 11 de junio, ella volvió. Ya nadie regresa para siempre, eso lo sé. Vuelve hermosa, en un vestido púrpura, sus largas piernas descubiertas, sus pechos firmes y muy grandes haciéndose ver como valerosos motivos. Y yo casi me muero, tanto gusto, el estremecimiento, la vida que es cabrona pero pinche el que no se atreva. Luz Divina Chávez Chávez, mi amiga entrañable, la mujer del mundo, la chica de los milagros. Sólo las personas brillantes descienden bajo y se elevan muy alto. La hacen tanto de ángeles y de diablos.

/ Tuve tres pasteles y terminaron embarrados en todos ///
La dulzura, cuando se necesita precipitadamente, no se puede consumir con cuchara, hay que saquearla. / Almendras / Chocolate / Limón /

Antes de verla, mis amigos me secuestraron: me pusieron una cinta en la boca, y me colocaron una manta encima. Me trajeron dando vueltas en un coche durante una hora. Querían meterme a la cajuela, pero una amiga advirtió que iba a ser peligroso, así que los periódicos amarillistas se perdieron del encabezado: “Anduvieron de ingeniosos y por festejarla de más, le dieron cranck” pase a la página 12)

Estaba contentísima, porque las sorpresas son prodigiosas, el día que me enamore así de: ESELAMORDEMIVIDA será de alguien que me este asombrando cada hora, hasta que deje de ser obviamente el amor de mi vida, porque eso no existe.

Y entonces, llegué al lugar elegido por ellos, me descubrieron y la vi. Era todo lo que pude haber esperado en una noche de cumpleaños. Ella estaba lejos y ahora está cerca, la puedo abrazar y puedo hacer reproches de otras personas y ella me calmará “Sí Miriam, todos son unos idiotas”.

Ya no quiero contarles acerca de Luz, porque van a querer conocerla, toquetearla, soñar que le hacen el amor y yo a su señor esposo lo tengo en alta estima y todas sus vibras enardecidas le van a llegar en alguna de las ceremonias cristianas que asiste, y eso sí que no lo voy a permitir.

Todavía hay un poco de pastel de chocolate, sí gustan una rebanada…

sábado, 6 de junio de 2009

Una persona más elocuente.



Siendo la radio tu medio principal de expresión ¿Qué ventajas encuentras en un proyecto como Recolectivo?

1.- Parezco una persona más elocuente. Generalmente en radio quiero (y necesito) contar un montón de cosas a la vez, hablo rápido, me equivoco y se me olvida cuál era el tema principal. Aquí me pueden apreciar con la cabeza más ordenada y eso me parece realmente agradable.

2.-Siempre tendré algo o muy estúpido o muy importante que decir. Y generalmente, no lo puedo escupir en mi programa de radio (ya me regañaron por ególatra, que en vez de poner lo nuevo de los Beirut quiero platicarles de mi vida íntima) así que pienso lograrlo acá de alguna forma u otra.

3.-No puedo escuchar a todos mis compañeros de RMX en sus espacios, en cambio, aquí sí puedo leer a todos los colaboradores (saludos muchachos, les invitaré unos tragos).

4.-Que en mi colaboración número 23 llegará una editorial emergente a proponerme escribir un libro de cuentos cortos ¡Te descubrimos en Recolectivo, te amamos, firma aquí! Hahahaha.

6.-Seguro pensarán que me soy una barbera con eso de invitarles alcohol a los Recolectivos, lo que ocurre es que yo llevé clase de Relaciones Públicas en la universidad.


sábado, 30 de mayo de 2009

Oh la la!



-¿De dónde es tu apellido?
-Es francés.
-Oh la la ¡Paris! Di algo en francés…
-No sé nada, no conozco. Mi papá era de allá, se murió, nunca lo vi. Tengo una hermana.
-Ahahaha…. ( Rostro apenado)

Fiasco. La verdad es que siempre he querido ser francesa. Entonces soñé que me recibía con flores, invitándome a tomar una copa de vino y a degustar una pastel de frambuesa de repostería muy fina, mientras que sus ojos se postraban en mí, afectuosos, sinceros ¡Que bueno que has venido, SOY TU FAMILIA! Y después me ofrecía una cama: MI CAMA, y me prometía viajes, dinero, éxito, todo lo que me había negado. Y en cambio, al final de cuentas, me trató peor que a un perro con roña. Que idiota, tanto ella, como yo.

*Mi madre no tiene fotos de mi papá, eso es genial…
*Mi tía me dijo que tenía una media hermana: Elisabeth Rascol.
*La madre de una amiga me aconsejó: tú puedes sacar la nacionalidad francesa.
*La embajada me dio una patada en el trasero.
*Mi papá ni la Ouija me contestó, parece que no es un espíritu popular.
*Puse a medio mundo a buscar a la tal Elisabeth en internet y no apareció.
*No la encontramos porque pensamos que tenía 30 y no 48.
*Lloré mucho y atormentaba a mi madre diciéndole que nunca la perdonaría.
*………………………………………Fui una estúpida engreída.
*…………………………………………………Sigo siendo una pinche estúpida engreída.

En octubre pasado visité a mi amiga L. en Londres. Sabía que uno de los objetivos principales del viaje era ir hasta París, conocer a mi hermana y ser feliz para siempre. Todo fue tan sencillo como llegar al hotel, abrir el directorio y buscar su nombre. El ex novio francés de L. le marcó y le cuestionó acerca de su familia: ¿Su padre fue ____________?, ¿Trabajaba en__________? ¡Muy bien! Hablo de parte de su hermana… ¿Qué usted no tiene hermanas? ¡Claro que sí! Su hermana mexicana…Y ella le colgó el teléfono. Yo no me di por vencida; sabía que hace muchos años se enteró de mi existencia y como puberta ardida amenazaba a mi mamá por teléfono.

“Ella ya es grande, ya es madura, ha cambiado” Me convencía imaginando sus brazos abiertos para abrazarme y que me dijera “Hermanita, no conoces a nuestro papá, aquí te tengo 1000 fotografías”. Así que no me importó, tenía su dirección, debía ir en su encuentro.

Absurdamente yo traía mi equipaje en una bolsa de plástico, como de esas que te dan cuando vas de compras. Pensaba en que a Elisabeth le iba a dar mucha risa y ternura, y me llevaría a Chanel en Campos Elíseos para comprarme un bolso color uva de 300 euros y hasta me imaginaba el olor de su perfume: dulce, dulcísimo ¡Hermana me empalagas!

Pero toqué a su puerta y todo el discurso en francés que había ensayado valió para nada, ya que se negó a abrirme. Sabía perfectamente que era yo quien estaba al otro lado: la otra hija de su padre.

Segundo intento para triunfar. “Está nerviosa, seguro está jugando, tal vez invitó a otros familiares y me van a recibir todos cantando la Marsellesa”… Allons enfants de la Patrie, le jour de gloire est arrivé!

Y me gritó:

I will call the police! Get out!

Y realmente me hubiera conformado con ver su rostro, con que me permitiera saber de qué color eran sus ojos, pero, la puerta nunca se abrió. Y en ese momento me sentí como la sabandija más despreciable, porque no merecía ni que le dieran la cara. Lloré mucho y regresé en tren a Londres no despreciándola a ella, sí no a mí por soñar tanto. Hubiera querido que la Torre Eiffel se me cayera encima, que me ocurriera algo terrible, para que en su consciencia siempre existiera la carga irremediable de la hermana lejana que no amparó, que despreció como porquería. “Sí yo le hubiera abierto la puerta aquella noche, Miriam no estaría muerta”. Que cobardía de no querer suicidarme. Que drama, soy una ridiculez, seguro Elisabeth es lo mismo.

De ahora en adelante hablo con mi padre y le pido que me ayude en ciertas cosas ¡Que no sea cabrón! Me debe muchos regalos de cumpleaños, apoyos, consejos, y luego la mezquina de su hija que me trató espantoso… La verdad es que es un fantasma chantajeado, pero quién le manda morirse antes de velar por mí.


domingo, 24 de mayo de 2009

La otra.



La otra siempre será la OTRA. Es mejor en la cama, es más divertida, es más perspicaz, pero, su estigma de ser la amante se graba hasta en su sangre y no hay escapatoria. Y sí, yo ahora soy la otra y el papel me cae como ni mandado a hacer, porque las personas esperan que una mujer que se pinta el cabello rojo sea una puta.

El idilio comenzó unas de esas noches en las que la expectativa de diversión era nula. Pero lo descubrí y la clavé la mirada, esperando que posteriormente él me clavara a mí, porque sabía que era músico y son la especie que me enloquece. Aunque traía encima a una tipa chicle-lonjadesparramada-angelface, nos bastaron tres minutos para descubrir que debíamos huir del lugar a toda prisa.

-¿Cuántos nombres tienes? (¿Quién demonios pregunta eso antes de coger?) Algo muy intenso e ilógico dentro de mí, me empujó a formular tan cosa.

-No me lo vas a creer, tengo tres.

-¡No me lo vas a creer tú a mí, yo también!

A partir de ahí, supe que los ímpetus se multiplicarían al triple. Lo que no previne, fue el augurio de que con tal cantidad de nombres, una situación telenovelesca tendría que envolvernos.

Tour de moteles, hacer el amor a la intemperie con vista al mar, pintarme los labios color cereza y marcar mis labios en todo su cuerpo, enviarle fotos con lencería sexy para ponerlo caliente, Zacatecas, música, ganas de matarlo, ganas de que nunca se vaya, deseo…todo esto ocurrió en menos de dos meses. Pero, en este periodo, yo no me sentía la OTRA, hasta que, me enteré/ lo hice confesar, que había regresado con su novia, una mujer que es maestra de yoga, cosa que aumentó mi rating de maldad al 90%, ya que no es lo mismo ser la querida del novio de una ruín abogada, o una diseñadora pachecona ¡No! La novia da clases de yoga, la denomine “Señorita Mantras” y no lo podrán creer, él tuvo que regresar con ella porque se quedó sin casa, le tiene que dar asilo en su depa…

01-800-MAESTRADEYOGA

¡Hagámosle un Teletón y así, comprarle una casa al lado de la pradera!



La más cándida esperanza que puede tener cualquier amante, es que él termine con la mujer oficial y se entregue ante ella, cabalmente, como en cualquier novela de la barra estelar de Televisa. Pero, la única que se alberga en mí, es que los pisos de los estudios de yoga son a veces tan resbalosos, que cualquier persona podría partirse la cabeza.


Blogalaxia