sábado, 1 de agosto de 2009

No surprises.



Te das cuenta de un orgasmo fingido gracias al olor. No cuenta ni la respiración, los gemidos, el movimiento; todo eso se puede simular y la mayoría de las mujeres lo logran. Pero, el aroma desencadenado por el éxtasis de un encuentro es perturbador, penetrante, es a lo que huele un ser humano cuando quiere dejar de estar en este mundo. Efrén nunca percibió el perfume orgasmal de Vanessa, Judith o de las demás. Montón de pirujas tramposas…

Conoció a Héctor un día común y corriente. Pasaron dos semanas para que volviera a verlo, fue en un bar que estaba a reventar. Efrén iba acompañado de unos viejos amigos y su conversación lo tenía realmente fastidiado; Héctor lo saludó desde la barra y, como pretexto para librarse de los otros, se acercó. La música tenía el volumen muy alto y se entendían poco. Pusieron “No surprises” de Radiohead y Héctor comentó algo como que la canción era rara -Pendejo- pensó el otro, y precisamente con ese pendejo terminó en otro bar, cantinas, fiestas sin invitación, hasta que los tomó por sorpresa el amanecer.

Cuando Efrén cursaba la preparatoria se ponía nervioso con uno de sus profesores. A nadie se lo confesó, por obvias razones, pero sentía cosquilleo en los brazos cuando lo veía dar clase. Se convenció que todo se trataba del anhelo de ser cómo él. Con Héctor, después de tantos años, apareció de nuevo esa sensación ¿Por qué no averiguar de qué se trataba?

“Que me la meta ¿O yo se la meto?” no existían más opciones en la mente de Efrén y ya habían llegado a la casa del otro. Estaban embriagados y muy calientes, a pesar de eso, Héctor aún tenía dudas, no le parecía gay su nueva conquista y no se quería topar con rechazos de último momento.

“No quiero que te arrepientas” le murmuró Héctor a Efrén mientras le acariciaba el brazo derecho. Acto seguido, Efrén le introdujo la lengua en su boca casi hasta la garganta. Se besaron y acariciaron tanto que el efecto que tuvieron sus cuerpos era como sí hubieran consumido alguna droga. Tuvieron sexo durante horas y Efrén no sólo olió el orgasmo de su amante, por supuesto que también lo vio y fue como una ofrenda.
Desnudos y tirados en un sillón, apaciblemente Efrén comenzó a tararear “No surprises”, Héctor sonrió y le dijo: es la que pusieron cuando estábamos en el bar, no la conozco…

-Pendejo


11 comentarios:

Josuédric dijo...

Es como el principio de esa magnifica película de Paul Tomas Anderson. “Magnolia” Actos que pasan al azar y cumplen el destino.

SeleniuxBR dijo...

bueno tu post miriam, cosas ke pasan ke no piensas ke van a pasar pero ke si kieres ke pasen y al final si sale un sincero: pendejo

al dente dijo...

En esos casos no hay futuro arrepentimiento posible, conozco muchos hombres que se han vuelto putos, ningun puto que se haya vuelto hombre.


Buen Post.

Goma Rosa dijo...

buen post

y definitivamente tienes razón en cuanto al olor.. no puedes fingir eso..

G r e n o u i l l e dijo...

vaya! es el primer post completo suyo que leo...
hasta me cosquilleó la dona.

Isabel dijo...

Aaaaah, el olor...

Anónimo dijo...

Rascol: ya sal del closet!!!

Ga dijo...

WTF!
Claro que Miriam no es, o chance y bi.

Lo del olor es muy cierto!!

Anónimo dijo...

mmasita si supieras cuantas veces me la he jalado pensando en ti

fakir dijo...

si cierto

Anónimo dijo...

soy tu fan! leì todos tus blogs y me sacaste varias c a r c a j a d a s , Saludos Monserrat

Blogalaxia