
Como blogger, participar en Recolectivo es una gran experiencia. Las tallas de los autores, la gran exposición que se tiene, las retroalimentaciones en forma de comentarios, y ése tema semanal que hay que escribir a costa de todo.
Me gusta el concepto de Recolectivo. Es demasiado real, y eso me apetece sensacional. Para empezar, la selección de autores es completamente arbitraria, y carece de metodología práctica. El plantel se ha integrado de perfiles que van de similares a mutuamente excluyentes: periodistas, adolescentes ególatras, criminólogos, blogstars, moneros, empleados, locutores, y otras escorias innombrables. Esos perfiles le dan un mosaico entretenido de opciones al lector. No hay nadie mejor que nadie, sólo estilos diferentes.
Por otro lado, no conozco a todos personalmente, si acaso sólo a algunos. Eso hace éste proyecto aún más sui generis y virtual. No cabe duda que me encanta leer los post de chilangelina, la crudez de Daniel, la ficción de Luis, los textos impecables de Beto, los monos de Guffo, las sorpresas de Manuel, la sensibilidad de Rox o la chica de los tacones que odia a los hombres, por mencionar los primeros que se me vienen a la mente. Pero, eso sí, me gustaría conocerlos a todos personalmente, invitarles una buena chela.
Por mi lado, he sido un blogger muy irregular. Geek confeso, pero socialmente aceptado y hasta mimado. Estudié una carrera de poca afluencia de culturosos, por eso lustro mi calzado y me recorto la barba dos veces a la semana. Cualquiera que me viera un día normal por la calle, no adivinaría que escribo en Recolectivo, ni siquiera que escribo. Pensarán que soy un jock-superficial y megalómano. Que voté por el espurio, que mis amigos y yo hablamos de nuestros viajes a Miami en el jacuzzi de algún fitness club, así como comparando nuestra capacidad de compra de gadgets redentores e inútiles antes de nuestra primera hipoteca.
Pero no, ya he dicho muchas veces que saqué menos de 8 de promedio. Y no diré exactamente cuanto por pena. Demandé a algunos ex-empleadores, defraudé a American Express, y me masturbé severas veces en la pubertad pensando en una prima sabrosísima. También fui expulsado de un colegio, y he robado varias cosas de autoservicios y tiendas departamentales. Hacienda me persigue, sin embargo boicotié al sistema y ahora tengo el trabajo de tus sueños. Me levanto a la hora que quiero, y fumo sin desayunar. También oriné muchas veces la virgencita de Guadalupe que yace en la carretera de la Rumorosa.
Entonces, la pregunta es.
¿Recolectivo me querrá en su panel, siendo un blogger sin miles de seguidores, tampoco una eminencia literaria, y mucho menos un culturoso comprometido?


















Nuestros bloggers no los selecciona el azar, ni un dedo en el cielo, ni un niño de la lotería nacional; nosotros los seleccionamos de acuerdo a su peculiaridad y estilo de escribir.
Srta. Pelo Irritante adolescente con complejo de Peter Pan. De calvita sexy y gracioso caminar. Aspirante a mimo. Ha usado el mismo par de zapatos en los últimos 7 años y sólo se baña los domingos .Dicen que es rara: lo es.


Yo soy Ella. Costeñita en el exilio. Alcohólica en proceso con la habilidad para permanecer dormida largas horas ininterrumpidas. Con tendencia a caer y accidentarse. Los internets la odian y ella odia el aguacate.
Falso Profeta.




