sábado, 15 de agosto de 2009



Carmen estaba segura de que su plan sería infalible. Se acercó con seguridad hacia él, lucía tan sereno como siempre y ella le extendió su mano derecha. Traía uno de esos “raspaditos” y una moneda vieja.
-Te tengo un trato…
-Ajá.
-Raspa este juego, sí ganas algo de dinero, pues felicidades, si no, tendrás que salir conmigo. Es un trato justo.
Con mucha curiosidad, él usó la moneda para encontrar tres números iguales y saber sí cabía la posibilidad de ganar mucho dinero. Carmen sólo deseaba que hallara nada y le dijera: salgamos, compra vino espumoso, veamos las estrellas.

-¡Creo que gané!
-¿Ganaste? <>
-¡Sí güey! Dice que $5,000. $$$$$$$$
-Ya me fregué.
-Pero de todo$ modo$ quiero $alir contigo…hay que repartir el dinero ¿Qué opina$?
-Me vale madre$ el dinero, quiero $alir contigo; pero e$tá bien, podemos invertirlo en pequeño$ lujo$.
-¡$í! Quiero una colección entera de carrito$ a control remoto ¿Tú qué quiere$ Carmencita?
-Empezemo$ fe$tejando en un motel con jacuzzi.
-Oh…ya tan rápido…
-E$ un trato ju$to.

7 comentarios:

fakir dijo...

ah si, me gustan los moteles con jacuzzi

Anónimo dijo...

que jodido relato.

Eres malisima Rascol

Anónimo dijo...

te pareces a la morsa :S

annie dijo...

Oh, no me gustó.

Anónimo dijo...

EMPEZEMOS????????????
aqui había visto de todo menos faltas de ortografía......

Anónimo dijo...

Horrible, desabrido, mal hecho, aburrido... ponle ganitas, se ve que lo hiciste con una flojeraaa de aquellas.

Anónimo dijo...

Y esta mamada que? no no no que poca madre, si no tienes una puta idea de que escribir, de verdad mejor no lo hagas.

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