miércoles, 24 de febrero de 2010

Por un pedazo de tierra (y tela).



Alguna vez Chilangelina me regañó porque le dije que yo me consideraba apolítico. “Todos los humanos somos políticos, tu eres un apartidista.” me dijo levantando la voz. Yo respondí que sí y agaché la cabeza temeroso, como siempre hago cuando una mujer furiosa me habla.

Pero dejando a un lado aquel traumatizante ataque, me sigo considerando apolítico. Pueden llamarme como les plazca y tendrán razón. No me interesa en lo absoluto nada que tenga que ver con los tejes y manejes de la política –en corto- del país y menos aún –en largo- de la mundial.

De hecho ni siquiera pienso mucho en ello, pero si una mujer furiosa –ejem- me obligara a dar cuenta de tan terrible tara mental, podría achacársela a la ciencia ficción que leí cuando era niño. En las primeras Space Operas que devoré, la trama invariablemente giraba alrededor de la Humanidad (ya fuera en conjunto o representada por un sólo individuo) luchando contra una lejana y malvada civilización extraterrestre. Sospecho que en esas primeras lecturas, mi juvenil subconsciente quedo marcado por la imagen de una Humanidad unida enfrentándose al universo. En esas viejísimas novelas, la Tierra era regida por un Gobierno/Consejo/Federación/ Mundial, todos compartíamos un lenguaje y no había grandes diferencias entre, digamos, un alemán y un zulú. La humanidad avanzaba hacia su destino (que bien podía ser Marte o la Nebulosa de Andrómeda) y raramente el escritor se detenía a mencionar algún conflicto interno entre la humanidad.

Supongo que con esa torcida idea crecí y nunca me preocupé por actualizar y madurar mi visión de la realidad y de cómo la política divide al mundo (Aunque después leí a escritores tan politizados y controversiales como Robert A. Heinlein, esa primera impresión jamás cambió). ¿Dónde está mi Gobierno Mundial? ¿Aún no existe? Bueno, entonces no me interesa. De nuevo, llámenme como quieran, les doy la razón.

Y esto me lleva a lo de las banderas. Al ser apolítico *esquiva un zapato de la misma talla que usa Chilangelina* las banderas y todo lo que representan me parecen algo incomprensible, una necedad y un estorbo para lo que mi infantil interior aun cree que es nuestro destino; unirnos bajo una misma bandera, la de la humanidad, y salir y explorar y reclamar todo eso que nos espera. Sí, así descrito es infantil, simplista y maniqueista, pero ¿Qué le voy a hacer? Discúlpenme si me parece ridículo que llevemos miles de años matándonos por pedazos de tierra cuando allá afuera tenemos todo el espacio que podríamos necesitar por toda la eternidad.

Yo no tengo banderas; no me gusta cobijarme bajo un pedazo de tela cuando allá arriba están las estrellas reprochándonos nuestra tardanza.



17 comentarios:

Chilangelina dijo...

Pero si yo te lo dije con tanta dulzura... seguro que el que te gritó fue el mesenyer.
Ahora, lo del zapato es cierto.

ZERO dijo...

Ballard, Mcluhan, Baudrillard,Chomsky... son algunos autores que de rapido me vienen a la mente y hacen cuestionamientos politicos bastante interesantes, en ocasiones en relacion a acontecimientos especificos y otras metaforizando y novelizando situaciones, el punto es que aun sin ser participe directo la politica incide en nuestra vida, lo queramos o no, pero no tomar partido siempre es una opcion.

En cuanto a lo inexplorado del cosmos... es deprimente saberse vivo, en una epoca en que aun estamos en pañales en ese sentido y que no vamos a ver hasta donde llegara la humanidad en ese aspecto.

saludos Master.

Nephastopheles dijo...

Por eso estoy de acuerdo con lo que dijo alguna vez George Carlin: "Amo y atesoro a individuos a medida que los voy conociendo; aborrezco y detesto a los grupos con los cuales se identifican y pertenecen". Me agrado bastante tu contribución.

TedO dijo...

simón huevo, algún dia conquistarás las estrellas.

Falso Profeta dijo...

United Earth Directorate

Pancake dijo...

Changos, la Chila se oye como que es reteee ruda D:

En cuánto a lo de ateo político, creo que tristemente cada vez somos más. Yo tmb crecí leyendo historias o viendo películas (culpen a mi papá el trekkie) sobre una humanidad unida como nación única, y no como segmentos de mercado con colores de etiqueta diferentes.

Al final de cuentas todos somos pueblo, ¿porque habríamos de ponernos nombres diferentes...? pero no te vayas tan lejos, si crees que las diferencias políticas separan a la gente, trata de hablar de fútbol con dos personas que animan a equipos contrarios.

Brutalidad y caos. Eso es lo único que hay.

Ave Fenice dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Squall Leonhart dijo...

A huevo, si no es que antes por esos pedazos de tierra, los gobernantejos y los seres imaginarios hacen que todo vuele en una nube atomica de radiacion y flores.

Donde estan las mentes de la Segunda Fundacion, snif.

Anónimo dijo...

Ave Fenice dijo...

Luis, necesitan a alguien que escriba con Rox los lunes, urge.

Ya pinchi vieja, mejor di que te gustaria que te invitaran a escribir los lunes, ya es descarada tu intencion.

Ave Fenice dijo...

Ay, Anónimo... pues te tardaste tantito en agarrar la onda, he. ¿No estas sintonía con las indirectas ó qué?

Danielov dijo...

Mmm... más que apolítico o apartidista, siento que más entrarías en la categoría de apátrida; gente "que carece de nacionalidad".

Y yo estoy en las mismas, por eso se me quedó tan grabado el terminajo cuando lo leí.

Saludos.

Kurazaybo dijo...

A mi me gustaría que si estuviéramos unidos como una sola humanidad pero que no dejaran de existir distintos idiomas y costumbres. De hecho de lo poco que he visto de star trek y que aqui mencionan, si sale una gran variedad de sociedades distintas y eso me parece muy interesante.

La politica es extraña por ejemplo en SLP el gobierno fija los precios de los autobuses de transporte urbano lo cual me parece medieval. En el DF cuando quebro ruta 100 surgieron varias empresas distintas con tarifas distintas, como creo deberia ser (ignoro si aun es asi).

Otra cosa, por ejemplo el gobierno actual llego a serlo (se supone) a causa de una serie de golpes de estado y movimientos armados... y se la pasan luchando contra y evitando el siguiente movimiento que los derroque y pues no es un proceder más civilizado. No es tan democratico como "Ah, ya no nos quieren? bueno, nos retiramos en paz y buena suerte".

El otro dia estaba leyendo el caso de Timothy McVeigh y me parece bastante llamativo. Que bueno, fue muy extremo lo que el hizo pero me toca ver gente que se queja mucho del gobierno y los impuestos y no hace absolutamente nada, nisiquiera escribirle una carta llena de ira a su diputado local para desahogarse, esperar que eso cambiara las cosas seria un sueño guajiro.

Y bueno, para terminar, yo creo que los que dicen ser apoliticos y asi (y me incluyo, realmente nisiquiera voy a votar) lo son, ironicamente, por que el gobierno que los rige se los permite, en el sentido de que les permite gozar de esa libertad. Si hubieramos nacido en Cuba o Venezuela o algún lugar o tiempo más lleno de conflicto creo que sería difícil sentir esa indiferencia.

Anónimo dijo...

yo le sugiero al huevo que le de chance a la Ave Fenice, siempre y cuando Ave ponga al alcance fotos de ella, esta bien mamasita esa reyna.

PurpleK dijo...

yo también tengo cero interés en la política... pero supongo que no es porque no me guste... es porque de plano nunca le entiendo... es taaan complicada!!

ornitorrinco dijo...

La política está en todas partes lo que pasa es que no nos damos cuenta de eso.Así que de política todos sabemos, me gusto mucho el final.
Saludos.

MARRANISES AXEL dijo...

muerte al puerco joto latino ulises axel

Anónimo dijo...

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