miércoles, 24 de marzo de 2010

Salud y pobreza. O lo que es lo mismo "nunca digas nunca"



Para familia divertida y ADEMÁS incómoda, la mía se pinta sola.
Y es realmente culpa mía casi siempre, quien me manda andarme besuqueando con un primo, ser atea, rehusarme a una gran fiesta de XV años. No los culpo, en verdad.

Pero nada ha resultado más incómodo que mi pobreza.
Sí, porque uno sabe que por pobreza se cometen las más grandes atrocidades.


Andreinski se muere de cólico:

-AAAAAYYY AAAAAAYYY

Tía Copetuda: Andreinski, ve con el gine, sabes que desde hace tiempo andas mal, eso no es normal.

-Noo, aaa-aaay, no tengo dinero.

-VE CON TU TÍO JUAN.

-O_O ¡¿Qué qué?! ¡Claro que no!

-No seas mamona, no te va a cobrar y es muy bueno.

-Pero, por Cristo, ¡es mi tío!

-Ay, el te vio nacer, fue el primero en verte la cola.

En ese momento pensé en decir -por la comedia- "¡y el único!" pero ya era mucha desvergüenza de mi parte y las tías copetudas no aprecian ese humor.

Importantes y relevantísimos argumentos (en mi cabeza resonaba el "no te va a cobrar") me hicieron darme cuenta que realmente era mi única opción. Eso o morir tirada en el sillón con una taza de té caliente y un paquete vacío de SYNCOL en la mano.

Armada de todo el valor que existe en mí, fui.

Ahórrense los "está acostumbrado a eso", "es un profesional", "no pasa nada" no va por ahí, nada de eso importa porque ES MI TÍO.

En cuanto lo vi llegó una imagen a mi cabeza de las cenas de navidad. Él casi siempre cocinaba.

"Mijiiita, ¿cómo estás? ¿cómo está tu mami?"

¡NO, CHINGADO, NO!
Después de "oh-oh" y "Tienes algo verde y purulento", es lo peor que un ginecólogo te puede decir, nadie quiere hablar de su familia con el ginecólgo que además ES TU TÍO.

"je, bien"

Pues entré, con horror me despojé de mis prendas y me senté, cerré los ojos, respiré hondo, me fui a mi lugar feliz y subí las piernas.

"Relájate"

No podía.

"Relájate", repitió y yo me tensé todavía más.

Creo que me preguntaba y/o decía cosas mientras hacía su trabajo pero yo estaba bloqueada y en estado de shock así que no tengo idea de qué me dijo, de repente me repetía alguna pregunta y yo evitaba -por salud mental- decirle tío. Me limitaba a los "si, no y bien" aunque si me costaba algo de trabajo.

Finalmente resultó que todo estaba bien, "perfecto", fueron sus palabras, lo cual fue bueno pero también me hizo apretar los puños y pensar ¡gadamadre, todo esto ni caso tuvo!

Saliendo supe que no volvería a verlo con los mismos ojos, llegó de nuevo a mi mente su imagen en la cena de navidad... rellenando el pavo.

Snif.

11 comentarios:

Miguel dijo...

JAJAJAJAJAJA!

La neta, está poca madre el relato. Tanto para nada.

Chingado! Por que no fui ginecólogo (y no precisamente por estar pensando en verle sus cositas a mis sobrinas).

Kuruni dijo...

jajajaja. Que gracioso... digo pobre de ti :P.

gandalfgrismx dijo...

escribes muy divertidamente, y hasta didácticamente... jeje, saludos!

PurpleK dijo...

jamaaas!!! yo no iría ni de chiste con ningún tipo de ginecólogo familiar, amigo, tío, lo que fueraaa, es más ni conociiido!!!!

Andreinski dijo...

Nunca digas nunca, mi pequeña Padawan. ; _ ;

Joel BD dijo...

Yo te relleno a ti preciosa

Pancho dijo...

!!!!! jajajajaja que bueno que no tengo tíos urologos... ni necesidad de ir a uno cof cof... [490]

vico dijo...

jajaja que bueno está!la imagen del tío rellenando el pavo está sumamente cinematográfica...me encantó!

elvis dijo...

jajajaja equis... es trabajo!!! ay sí "mi tío me midió el aceite" ya supéralo, pavita... ay cosas más piores, como pedirle a una prima que te haga una... y que se niegue... :P jajajajajajajajaja (es broma, D.R.)

Anónimo dijo...

Pero su primo si se la dejo caer jejeje.

PUTO!!!

Pa que no me extrañes.
Chias.

Pancake dijo...

Denso D:

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