martes, 6 de julio de 2010

La sonrisa.






Ser la solterona de una ciudad chica es un martirio. No solamente soportar a hombres idiotas que asumen que como ya no eres jóven estás desesperada por casarte. De hecho, yo estaba muy a gusto. Cuando le dije a mi mamá que si quería que me fuera rentaba una casita dejó de molestarme con que me consiguiera un novio. Lo que me sacó de allí fue el esposo de una amiga al que le pareció fácil tratar de manosearme. El resultado: la nariz de él rota y mi reputación pasó de ser molesta a insoportable. Mis otras amigas me dieron la espalda porque tenían maridos a los que cuidar supongo. Y al fin despabilé mi ocio y me fui a la capital.

Mi título de maestra no me consiguió trabajo en una escuela a la velocidad que huí, así que me mantuve un par de meses como tutora. La mayoría eran jóvenes que querían entrar a la universidad y debían aprender en un verano todo lo que ignoraron en la preparatoria. Me gustaba la ciudad… me gustaba su ruido y que nadie me conociera. Por primera vez en mucho tiempo todo era tranquilo y sin contratiempos.

Mi vida dio un vuelco cuando noté la mirada de uno de mis oyentes. No se cuántos años tendría, sólo recuerdo que sus ojos eran oscuros y profundos. Y no importaba cuántos ejercicios ponía para la tarde, siempre lo sorprendía mirándome. Me volví paranoica: comencé a ponerle más trabajo, a cubrirme más al vestir, a hablarle más secamente. El seguía sonriendo como si nada pasara; pero siempre a media tarde estaba su mirada otra vez.

Así pasaron un par de semanas. Me acostumbré a ruborizarme ante un mocoso mucho menor que yo y él a jugar con mis nervios. Y acercarse demasiado para preguntarme sobre un signo, o una operación. Cualquier cosa.

Creo que fue un jueves, porque los jueves yo pasaba al mercado en las mañanas y recuerdo el olor a fruta madura. Los jueves la mamá acomodada de él tenía clase de yoga y la señora que les ayudaba a limpiar se iba a temprano. Los jueves yo tenía más miedo de que se me acercara. Debió ser un jueves.

Ese día creí tenerlo bajo control. Le puse doce ejercicios de álgebra. Uno de geometría analítica. Siete de trigonometría. Empezábamos cálculo básico la siguiente semana y quería ver que tan perdido estaba. Estaba revisando los garabatos de mis otros alumnos y lo miré sin darme cuenta. Esa mirada estaba de nuevo y sonreí. Creo que allí fue: le sonreí.

Se levantó de su asiento y se puso a mis espaldas. Me paralicé. Volteó a mirarme y me besó. No correspondí el beso pero tampoco me quité… Simplemente dejé que me besara. Comenzó a tocarme y no opuse resistencia. Pensé en el olor a fruta madura, en si reconocería el sonido del auto de su mamá. En su olor, en el sabor de su saliva, en su respiración agitada. Sus manos acariciaron mis senos, mis piernas. Tomó mis manos y me guió para acariciarlo. Estaba tan nerviosa que cerré los ojos. No sé cuánto tiempo pasamos así y no se de dónde me salió la cordura. Me levanté de un salto.

- Termina tus ejercicios, ahora vuelvo. – Dije fingiendo demencia.
- Sí, señorita.- Contestó tranquilamente volviendo a su silla.

Caminé como flotando al baño. Me encerré al borde de las lágrimas, mojé mi rostro con agua y me acomodé el vestido. Me miré al espejo y sonreí otra vez.

10 comentarios:

EL PERRON dijo...

auch...kuruni...kuruniiiii...kuruniiiiii...yo tambien tengo ojos negros y profundos

Anónimo dijo...

Pal perro.

YoSabina dijo...

Jejeje.. ¿a poco no es la neta que te deseen personas más chicas? Te sientes súper buena y joven (aunque seas joven.. te sientes aún más peque). Y sobre la ciudad... es hermosa con su ruido y el desconocimiento de las personas.

YoSabina

elvis dijo...

Y es que está cabrón llegar a la madurez sin haberle dado gusto al cuerpo ... dicen ¬¬ jejejejeje

Anónimo dijo...

pero éste parece más un relato de efebología, no?

juan carlos rodriguez pelayo dijo...

necesito una maestra como tu para no seguir en mi sillon

Kuruni dijo...

el perron: jajajaja. er... no yo los tengo claritos y curiosos.

anónimo1: me da un chorro de risa esa expresión "pal perro" de dónde es?

YoSabina: pues no se!, a mi nunca me ha pasado cof cof. gracias por comentar ^^

elvis: dicen... jajaja.

anónimo guapo: borré tu comentario, ya me aburriste.

anónimo 2: mhmmm, la verdad la verdad no se que es eso.

juan carlos: no es autobiográfico eh? nada más está escrito en primera persona. No entendí lo del sillón. saludos. :D

malaschambas dijo...

Algebra y geometria analitica............. : (


Pero si es kurunita la maestra hasta uno le dan ganas de estudiar, como dice la cancion de bronco: "libros tontos, como quieren que sus letras entren en mi mente........."


Saluditos.

Anónimo dijo...

El perron lo unico que tiene negro y profundo es el culo.

CASYNS dijo...

??? Para ser sincero creo que parece una experiencia agradable, bueno es mi humilde opinion.

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