viernes, 21 de noviembre de 2008

Recuerdos en Fa Sostenido.


El problema, creo yo, comenzó desde que estaba yo muy chavo. Tanto así que mis recuerdos son los mismos que tuviera Alberto Cortez y su árbol plantado en el límite del patio, cuando él tenía quince años y él árbol era apenas una rama, seguramente. Me acuerdo las portadas. Un joven Emmanuel vestido todo de blanco, tumbado en una silla con cara de “estoy bien pinche triste”… o bien, aquella cara de José José emulando la “Magnum” de Zoolander, entre muchas otras de las cuales me acuerdo mucho. El tío Luis, siempre izquierdoso y rojillo, con el “salsa roja” de José De Molina y muchos más de Atahualpa Yupanqui terminaron de ponerme en la madre, y desde chamaco repasaba en mi mente una y otra vez los acordes de las canciones que me llevaba incrustadas en la sesera a todas partes. Luego, poniendo atención a Fogherty, Lennon e incluso a Sinatra, me decidí a sacar de aquellas cuerdas canciones que tañeran absolutamente todos los recuerdos de mi infancia en el río ajolotero, apedreando mojarras, o en la cancha de Santa Gertrudis, de cazagoles, robándome los partidos de fucho.

Sin embargo, pasaron muchos años de digitar la guitarra de aire para que por fin, tras días y más días de ahorro empecinado, comprara mi primera guitarra que, engañado por chamaco y por pendejo, estaba chafísima, con su brazo más grueso que el mío, sus cuerdas de metal forjado en los mismísimos yunques del infierno, lacerantes y culeramente ampollosas, como planeadas por Jigsaw y su madera como de puerta de ropero de Elektra… ¡pa´su madre, señor Viceministro!, por si fuera poco, mi guitarra era gay, pues a decir de Adrián “el becerro” no era tal, sino una “tercerola”… más chiquita que una guitarra, pero no tanto para ser requinto… ya de por si es bien difícil hallar un “quinto”, ahora, imagínense un “re-quinto”… no, me cae que puras pinches fallas.

Sin embargo, aquel cacharro nunca vió sus mejores días en algún escenario de fama mundial. Empezaba yo a tocar sintiéndome un Paul Mas-Carne, o en su defecto, un Jimi Liéndrix, y de volada me caían mis primos-castrosos a criticar mi estilo churrigueresco de ejecutar la lira: “¿Y eso que es?”, decían entre risas… culeros. Ya un tiempito después uno de ellos se compraría una lira eléctrica de esas medio chafonas, que a la fecha le sirve para espantarse las moscas, pues nunca pasó del chun-ta-ta eléctrico, ja ja, ¿quién es el pendejo ahora? Una noche, en que mi jechu llegó azotándose de briago, quiso hacerse el chistosito tañendo mi cuasi-guitarra y con tan mala pata que la tumbó del clavo en que la colgué y le hizo una rajada culerísima de grande y fea, como pucha de la Tigresa Serrano… ¡Madres!

Y así, con tales argumentos en contra de mi futuro como estrella de los escenarios, fue a parar al baúl de los recuerdos, junto con mi balero enorme, mi juego de química Mi Alegría y el bonche de monos que ya no me llamaban la atención. Ni hablar, a suplir con chaquetas esa bola de madres… al cabo que ese es otro aspecto en que debía mejorar mi calidad.

Pero pasó el tiempo, me aprendí de memoria las escenas que me provocaban arrojar mi espeso chorro, al derecho y al revés sabía en qué minuto y segundo exacto de “Weekend Fantasies” iban a atorarle tremendo cogidón en el trasero a María Tortuga, poniendo ella cara de zorrona complacida y pervertida y entonces, en mi cabeza, me decía en español-pocho “caman, Julio, aviéntame tus mecates, papacitou”… y de “Strange Bedfellows”, ni hablamos.

Tuve que entrar a la prepa para que se obrara el milagro. Conocí a Sosa, “el sósimo”, un cabrón que se sabía el rasgueo de blues onda Alejandro-Lora-en-chochos, y de verdad que le arreaba a eso de la música, me cae de madres que me sentí renovado, listo, capaz (de la sierra) y entonces, agarré novia nueva y ya no me compré la guitarra de nuevo. ¿Qué querían, si en esa época los fajes eran ya con apretón de tamagotchi?... standby rockero.

En los tempranos días de la Uni, habiéndome hecho novio de una morra mucho más joven que yo (ricura), y posteriormente sanchado vilmente (cabrona), tuve dos razones poderosas para volver a empezar a guitarrear, una de ellas, que en el cuarto al que me mudé, había una cama, debajo de la cama una guitarra madreada y adentro de la guitarra una revista de gokú con greñas y greñas de mota. La otra es que, con mi honor herido, en vez de ir a ver a la ninfeta a sobarle sus carnes, mejor empecé a sobar la guitarra. A la semana ya veía resultados. Alejado de las críticas, con el puchero puesto y que medio me afinaron la cosa aquella, saqué la primer rola completa: “Invasión Estelar”. Y de ahí pa´l real, llegaron las rolas a carretadas.

Me di cuenta que no estaba tan perdido, después de todo, cuando en la facultad, tras ejecutar chacoteramente “I will Survive” en la versión loser de Cake, recibí la invitación de la chava más cuero de mi salón para ir a su casa a estudiar. ¿Tengo que decir que tenía en el repertorio las rolas necesarias para desnudarla?... “tenemos recueeeerdossssss… mi árbol y yoooooooo”

9 comentarios:

Dan dijo...

solo lo describe una palabra: Aburrido

Pretencioso y Villamelón. dijo...

Si en ese baúl de los recuerdos, junto con mi balero enorme, tu juego de química Mi Alegría y el bonche de monos que ya no te llamaban la atención también se encuentra “Weekend Fantasies”, rólala no? Ah! y si aún te acuerdas de el minuto y segundo exacto en el que le atoran tremendo cogidón en el trasero a María Tortuga, poniendo ella cara de zorrona complacida y pervertida ponlo en un post it sobre el que seguramente será VHS.

Pretencioso y Villamelón. dijo...

CORRECCIÓN: Si en ese baúl de los recuerdos, junto con tu balero enorme, tu juego de química Tu Alegría y el bonche de monos que ya no te llamaban la atención también se encuentra “Weekend Fantasies”, rólala no? Ah! y si aún te acuerdas de el minuto y segundo exacto en el que le atoran tremendo cogidón en el trasero a María Tortuga, poniendo ella cara de zorrona complacida y pervertida ponlo en un post it sobre el que seguramente será VHS.

La de la sancheada dijo...

No se por que esta historia me es muy familiar, jejeje, sera por ser parte de la inspiracion para tocar de nuevo, ps ya ni modo es me pasa por ponerte adornos, pero de todos modos somos bien cuates jajaja, pero ya no nos arrmiamos nada

Eo dijo...

jaja en serio la de arriba es la que te sancheo? jajaja que cagado todavía te lo restriega en tu cara.
Manera extraña de contar la historia, a mi me paso igual, simplemente me desespero no ver resultados, ya después en la secu entre a una rondalla y de la nada aprendí y hasta la fecha aprendo escuchando rolas.

Den dijo...

"a suplir con chaquetas esa bola de madres" jajaja XD

jesagu dijo...

Clap clap y salve oh trucho

Rox dijo...

see, hay muchos artistetes que utilizan esas técnicas pa encuerar...

ZERO dijo...

Si, las serpientes bailan al son de la musica, los perros con dinero...

y las mujeres se encueran, con leve una mezcla de ambos, las proporciones de cada ingrediente pueden variar.

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