sábado, 27 de diciembre de 2008

Post mafufo... y laaargo, como toque de mota.


De entre las muchas cosas que me revientan las hemorroides del coraje, está esa frase que dice: “¿Pos de cuál fumaste?”. Esa y todas las expresiones que sugieran que una persona anda bajo los influjos de las drogas.
Cuando a uno le da por escribir cosas “locas”, dibujar algo “extraño”, entender una película “rara”, hacer una cosa “poco común” o pensar “distinto”, es lo primero que escucha: “¿Pos de cuál fumaste?”.

¿Por qué si alguien tiene un talento o una visión distinta del mundo, forzosamente tiene que andar drogado?
Pinche gente común y corriente, pedorra y prejuiciosa. Y pinches marihuanos también, por hacer de todo lo mencionado anteriormente su sello distintivo.

En lo personal, los marihuanos siempre me han caído gordos. Toda esa onda “cool”, “bohemia”, “vámonos a Zipolite”, “paz en el universo, maestro”, “trabajo en una agencia de publicidad”, “toco los bongós y vendo pulseritas” no me la trago. Se me hace que son puro hocico y desprestigian lo cool, lo bohemio, Zipolite, la publicidad, los bongós y la paz en el universo.

A un marihuano se le olvida todo y no pone atención en nada. Tengo un primo que me saluda como cinco veces en una misma noche durante alguna reunión familiar. Es desesperante. Me invita a todas partes, me platica mil chingaderas y, cuando lo vuelvo a ver, ya no se acuerda de nada. Tengo otro compa que me habla al celular para juntarnos. Pone la hora y el lugar, queda muy formal, y nunca llega. Le hablo para decirle que qué pedo, y nomás me dice todo paranoico "voy en camino"… y nunca llega.

Siempre he considerado que los marihuanos son un chiste de ellos mismos, pero exagerado a la millonésima potencia. “Clávate en la textura”, “qué buen viaje”, “no es adictiva”, “que la legalicen”, “daña menos que el cigarro y el alcohol” y todos los estereotipos alrededor de esa droga -alimentados por quienes la consumen- son patéticos. Como cuando se relaciona al café con el trabajo duro, la viveza mental y la creatividad. ¡Puaj!

Y qué decir del vocabulario de uso exclusivo del marihuano. Escuchar a treintones y cuarentones decir: “Juanita”, “Mary Jane”, “malviaje”, “ando avionado”, “un chuby”, “la baisa”, “el monchis”... ¡Dios mío! En serio que dan ganas de mandarles a la DEA a que les rompa el hocico a puros cachazos.

Yo fumé mota ya grande. Tendría unos 22 o 23 años. La verdad es que nunca tuve amigos o conocidos que la fumaran o me ofrecieran; aparte, me daban miedo todas esas historias exageradas que se tejen alrededor de ella: pandillas, robos, tatuajes, pistolas, se enoja Diosito, cárcel, padres llorando, muertes... Ay, snif, ya hasta me volvió a dar miedo.
Ni siquiera a los del barrio -que tenían fama de vagos y malandros sólo por andar todo el día de vagos y malandros- les dio por fumar eso. De hecho, probé la mota por amigos de la universidad privada en la que estudié. “Chavos y chavas bien”, como dirían acá en Monterrey.
Mi primera vez fue en la quinta campestre de una amiga. Terminé dormido en el piso, a un lado de la alberca, devorado por los mosquitos y con la mitad del cuerpo quemado por el sol. Parecía Duvalin fresa-avellana. Me acuerdo que dos amigas se encerraron en una camioneta a dormir, todas espantadas, porque uno de mis compas se metió a su cuarto, se sacó el pito, se lo zarandeó y se golpeó varias veces en el pecho como King Kong. A otro compa se le perdió la cartera con el dinero que traía para pagar un boleto de avión para visitar a su novia francesa.
Un mes después, la dueña de la quinta llegó con la cartera de mi compa. La había encontrado enterrada –sí, bajo tierra- en una maceta del baño. “Aaaah, sicierto… ya me acordé…”, exclamó mi compa, “ahí la puse para que no se me fuera a perder”. Pendejo.
La última vez que fumé esa madre, sentí –literalmente- que el cielo me chupaba y que, si me soltaba del saco de dormir, me iba a ir volando al infinito. Suena bello, pero se sintió muy feo. Amanecí con una mascarilla facial hecha de tacos y pozole masticados, producto de mi vómito. Bien bonito.

De hecho, la mota me empezó a cagar mucho antes de probarla. Algunos amigos y conocidos que la fumaban se desaparecían misteriosamente de las fiestas y volvían más tarde todos apendejados y con una mirada cómplice de que guardaban un gran secreto que no le dirían a nadie. Eso me emputaba. Cuando les preguntaba que a dónde habían ido, echaban mentiras como niños chiquitos y les entraba la paranoia. ¡Ternuritas!

Confieso que, en el fondo, me molestaba que me excluyeran de su desmadrito tipo cofradía. Una vez que se las hice de pedo y les dije que eran unos pinches ojetes por irse, no invitar y dejarme con todas las mujeres de la fiesta para mí sólo, me dijeron: “No maestro, es que tu eres muy fresa”. ¡Órale! No sé de dónde me lo habrán visto (seguramente en mis ojos verde aceituna, snif).
Otra vez me dijeron: “No, mi Guffooo, es que tú no necesitas esto, carnaaal… nosotros te consideramos una persona inteligente como para meterte en este pedooo… nosotros lo hacemos porque ya estamos metidos hasta el cuellooo, maestrooo”. ¡Órale! Aparte de marihuanos, moralistas, prejuicioso, amarretes e incongruentes. Qué hueva.

Por último, no hay peor cosa que esos que han dejado cualquier droga. Ah, cómo joden con eso.
Hace poco fui a cenar con un compa que salió de rehabilitación por borracho y coco. En verdad, ni era tan borracho ni era tan coco. Nomás es huevón y no sabe lo que quiere. No quiere hacerse cargo del negocio familiar y de la vieja que embarazó y del hijo que tuvo, por lo que –creo yo- buscó un pretexto para aventarse unas largas vacaciones en Oceánica. Durante la cena se la pasó hablando de lo mal que había estado su vida en esa etapa, de que se arrepentía, de que había tocado fondo, que había cometido errores, que Dios lo salvó, bla bla bla. Me arruinó la cena y el par de cervezas que me tomé. Ahora, como “hombre nuevo” -como se autodenomina- sigue de huevón, no se hace cargo de su hijo, no le da dinero a la vieja y quiere formar una banda de rock a sus 32 años para no hacerse cargo del negocio familiar.
Siempre he pensado que ya sea drogado, borracho o sobrio, el que es pendejo, es pendejo. Siempre.

27 comentarios:

lustucru dijo...

"Siempre he pensado que ya sea drogado, borracho o sobrio, el que es pendejo, es pendejo. Siempre."

Es verdad.

Lorena Ceballos dijo...

Tienes toda la razón mi guffo... me has hecho reflexionar... snif

Dr.Muerte dijo...

la puta madre a mi tambien me cagan esos cabrones pinchis hipis mugrosos.
Yo tengo un compa que le entra a la mota igual y acá en la ped ahi lo ves con otros pendejos tirado y observando un pinche cuadro pedorro, Riendose pendejamente. Segun ellos "se meten al cuadro" pero no mamar, pinches drogas neta.

saludos.

Sub dijo...

Tan buena consideración que tenia de tu persona. Que bajo caiste con este post pinche guffo, hasta tuve que contestarte.

Anónimo dijo...

A cabrón... pues en que consideracion tenias a Guffo?
Yo siempre pense que era mariguano, con tanta pendejada que escribe, y me venfo a enterar que no.
A poco nunca has escrito nada mariguano o borracho guffo?

Min dijo...

el mejor de la semana!!!

clap clap!!!

Anónimo dijo...

No estoy de acuerdo con nada de lo que dijiste, neta el que es prejuicioso aqui eres tu, ah y no todos los marihuanos son asi de subnormales como los describes tienes una idea totalmente erronea por solo 2 marihuanos pff en fin, cada quien

Anónimo dijo...

Pinches marihuanos todos son iguales. Miren a la plaqueta y a su ovio y a toda su bolita de amiguis subnormales.
No estás siendo prejuicioso, los descibiste muy bien.

El hijo de la chingada dijo...

Tienes toda la razon del mundo, ademas de 25 puntos de chingoneidad por este post

Julio C324r dijo...

Muchas verdades. Si, seguro que hay excepciones, pero vale verga.

Chingón.

Anónimo dijo...

muy amargado guffo a mi me suena que escondes algo.


ARRIBA LA MARIHUANA

Anónimo dijo...

Mientras chingue a su madre "yo soy ella" todo esta más que bien.

Buena reflexión Guffo.

Teli dijo...

Eh, buen post!

pos nomás se siente curiosito y luego uno se aburre y se tienen sueños bien chistosos...

Nomás es que se toman bien pinche en serio eso de la mariguana y las drogas y la madre. nomás es tantito y ya.

pero sí, pendejos siempre.

Edgardo Sánchez dijo...

Buen post amor. Ojalá se me haga verte mañana...

besos cachondos

Anónimo dijo...

mañana te veo amorcitto. Llevate el lubricante de mango para darte por la cola rico.

Atte Guffo

Toncho dijo...

Jajaja no mames, qué chingonería de post. Ya es bien no pinches mames chingues tarde, así que me iré a dormir, pero tenía que decir que está muy perro el relato. Y concuerdo una vez más contigo.

ElMulder dijo...

Déjame imprimir este texto y guardarlo en mi cartera. Pinches marihuanillos aferrados se llegan a cruzar en mi camino de repente.

No espero que entiendan, sólo burlarme de ellos un rato.

Zimmerman dijo...

Ya imprimi este post junto con la imagen de la virgencita de guadalupe. Lo traigo siempre en la bolsa derecha de mi camisa, cerca de mi corazón.

miguelangelh dijo...

“trabajo en una agencia de publicidad” jajajaja, que buen post!!!

Rox dijo...

Que sabio eres guffito. Lo de la rehabilitación es una meganeta.

Cuando estés viejo serás un zorro sabio, snif

tokyo sex dijo...

hahaha a mí también me caga que mis amigos llegaran con mirada cómplice, aparte soy bien paranoica.

Srta. Pelo dijo...

A mí siempre me preguntan eso, estoy harta.

leo dijo...

“ahí la puse para que no se me fuera a perder” jajajaja

Yo tuve un grupo de amigos que se metian mota, algunos salieron, otros se meten ahora hasta la harina de los hotcakes. Los weyes nunca me ofrecieron, creo que por culos.

Pero tienes razon, entre ellos ven como heroes a los que supuestamente "ya le bajaron" o se rehabilitaron. Ahi los oyes; "No esque mis respetos a fulanito por que ya no se mete nada, esos si son cabrones de admirar" ... Se me hace algo tan idiota como cuando bart le dice a homero "...voy a empezar a fumar y luego a dejarlo!"

cuando nadie ve dijo...

NO hay peor cosa que las personas que se han drogado, han entrado a rehabilitación, y presumen de haber conocido el taaan peligroso mundo de las adicciones, y aun así, haber salido victoriosos!!!
Me cagan, aparte de haber cagado se vida, se enorgullecen de haberlo hecho pfff!

Anónimo dijo...

La neta, de toda la gente que conozco, puedo contar con una sola mano a los que NO se drogan. ¡Ay, señor, con qué gentes me junto! xD
No sé por qué a tí te parecen tan molestos los mariguanos... a mí me caen re bien, ni uno de los que conozco es así como los describiste.
Pero eso sí: tocan el djembé, venden pulseritas, hacen malabares con fuego, etc...
Y mientras ellos hacen lo suyo, yo me dedico a caminar entre la audiencia gorrito en mano, recogiendo varo pa las caguamas =)

Don Tony Clifton dijo...

A mi lo que me cagan son los estereotipos y los que los perpetuan de manera verbal o viviendolos...

zonico dijo...

saquen el toque

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