viernes, 27 de marzo de 2009

8 de septiembre



Jodidas 7 de la mañana y ya estoy afuera del salón de clases, la puerta color rojo sangre indica que el tetramestre será un infierno, así es siempre, así son todas las puertas. Somos un grupo de alrededor de 10 e impacientemente esperamos a que llegue el profesor del que tanto hemos escuchado.

“Dicen que es un hijo de la chingada”

“Tiene casi un año sin dar clases aquí, no saben por qué se fue”
Les detengo y les digo que se fue a una importante escuela de Negocios en Estados Unidos a cursar una maestría, no saben cómo sé eso ni se los diré.

“Me da miedo”

“Si no me gusta, daré de baja la materia”

7:02 a.m.

El hombre viste pantalón negro, camisa a cuadros rojos, saco caqui. Odio ese saco. Zapatos Ferragamo. Cabello a la Maestro Limpio.

Abre la puerta de vidrio, pasa entre nosotros sin voltear a ver a ninguno a la cara, abre la puerta del salón y se dirige al escritorio. Su complejo de superioridad es palpable. Con la pura mirada hace sentir a todos como mierda. Ya usará las palabras.

7.11 a.m.

No ha contado absolutamente nada sobre él, está preguntando a cada uno sus nombres, edades, por qué estudiamos comunicación, si trabajamos y cómo nos vemos en el futuro. Su timbre de voz es terriblemente varonil.

8.30 a.m.

Sale del aula con el gesto de que nunca ha estado en esa universidad y de que no le importa nadie ni nada.

10 de septiembre

Me pongo una blusa escotada. Me siento mero adelante como la vez pasada. Sus ojos se desvían. Se acerca a tocar los índices de mi periódico, inevitablemente pienso que sería mejor que me tocara algo más.

Está por terminarse la clase y pregunta por un voluntario que pida el correo de todos y le mande la lista a él. Nunca he sido aplicada, nunca he sido voluntaria pero, de una forma que no logro explicar, mi mano se extendió mostrándome como la niña buena de la clase.

Por un motivo que no mencionaré, dice el apodo que todos ya conocíamos. Es el personaje de Eduardo Palomo en Corazón Salvaje, pero no sé la razón, ni la sabré. Le dicen Juan del Diablo y le va a la perfección.

Los “quizes” de finanzas y economía son el pan de cada lunes y miércoles. Sus formas de insultar a los alumnos hacen que quiera tenerlo encima de mí. El modo en que desliza el plumón para escribir símbolos que nadie comprende de dónde vienen sólo me hace imaginarnos en otro lugar, a solas.

Los muchachos se la pasan asustados, nadie puede replicarle nada, nadie puede cuestionarle por qué no estamos viendo nada relacionado con Comunicación Organizacional y por qué en lugar de eso, nos hace aprendernos cómo cerró el dólar y el barril.

Un miércoles decide que es buena idea arrugar por completo el quiz de una compañera, sólo porque no le parecieron las respuestas, y aventárselo de regreso. No se imaginan cómo se puso la güerita, vaya pancho que se armó. Del Diablo sólo se burlaba con una naturalidad y malicia que derrochaban sensualidad.

Levantarse a las 5 de la mañana resulta placentero cuando se trata de abrir Bloomberg para leer las notas principales mientras me seco el cabello.

Es la tercera semana de clases y algunas compañeras ya tiraron la toalla. Optaron por darla de baja y dormir una hora y media más. Bien por ellas.

El tipo, hasta para pedir ayuda con la PC es un mamón de primera, le gusta terminar la petición con un “es que yo soy Mac user”.

No puedo más. Al final de cada clase le digo a mi compañera que necesito que me coja ya, que simplemente es una bomba sexual. La cual tiene que explotar en mí, obvio.

Hablé con él. No se lo dije tal cual hasta el día en que salimos. Comienza el fin de mis días.

Durante los primeros dos tercios del tetra tuve 100 de calificación, cerré con un 98 a causa de mi asqueroso trabajo final. Me cogía cuando y como le placía. Al día siguiente me hablaba de usted pero la mayoría de las veces miraba en otra dirección para no entretenerse recordando mis senos rebotando y que no se le alborotara la hormona, como el decía.

No ha llegado noviembre y me doy cuenta de que he cometido la estupidez de caer por él aún cuando me repetí mil veces no hacerlo. Ese semblante tan diferente al que tiene cuando está sentado sobre el escritorio, esas palabras que pensé que jamás saldrían de su boca. Me estoy haciendo adicta a John Mayer y a una ciudad que no conozco.

“Eres el CEO de una importante compañía de producción sobre equis producto y una de tus máquinas se descompone. ¿Qué haces?” Cada uno formula una opción. Cada una es rechazada con sus risas burlonas y miradas de indiferencia, cada una es destrozada por sus métodos de analizar hasta el último detalle.

Mi propuesta tampoco fue de su agrado, es más, tanto le desagradó que levantó la voz de tal manera que no fue necesario explicarme qué estaba sucediendo.

Como buen hijo de la chingada esa tarde me hizo saber que no quería volver a saber de mí, no dio explicaciones y yo culpe a su lado femenino.

Eso sí, me sentía como pendeja en las siguientes clases, en los siguientes exámenes, Bloomberg era tedioso y San Francisco estaba hasta en las canciones.

Examen final. Reprobado.

Llega enero y el número que termina en 999 se marca en mi celular: “¿Quieres coger?”.

El apocalipsis se terminó para dar espacio a otro.

13 comentarios:

- SemiGab dijo...

¿Qué pedo? ¿¿¿Porqué estoy linkeada aquí????

Wuisho dijo...

jajaja no mamar, ¿que no escribiste tu eso???, los invitados imaginarios con link y todo aush...

Luis dijo...

Jajaja, error de link, sorry.

Rouge dijo...

Pero no está tan mal! te hubieras dado algo de credito por ello :P ...

Mad Scientist dijo...

Pffffffffffffffffff!! Admito no haber leído todo con detenimiento... Creo que es un post de chistorete, cierto?? Vamos, Cuatrimestre?, jejejejejejejejejeje!! Negocios??, ahahahahahahahahahahahahaha, Superioridad??, No ma............ ahahahahahahahahaha. Mac User??, ahahahaha, Pc??, pfffffffffffff!!. Perdón, pero NADIE puede creerse superior cuando estudia negocios (no puedo evitar pensar en cebollas, cilantro y la viejecita que vendía Nopales preparados en el mercado) y usa una Mac o PC y, además, da clase en una escuelita con Cuatrimestres, no ma... ahahahahahaha.

Alchemist dijo...

ayy cada bicho terreste.. k se dan d la gran Miiee.. !!! pero ese tipo d gente tiene un punto debil es x ello k se portan as la defensiva.. para k no encuentren su lado debil.. saluditos

Nefesh Bleu dijo...

Ah que con esos microuniversos de las macuniversidades...

Me hiciste recordar muchas cosas muy cajetas...

jajajajaja...

Dib dijo...

Pues el texto sí me gustó, pero no veo nada que tenga que ver con el apocalípsis.

sanbond dijo...

Ea, muy bueno y pasa toooodo el tiempo!!!

Anónimo dijo...

SUENA BIEN...
LO APLICARE CUANDO TENGA PRACTICANTES DEL SEXO MASCULINO A MI CARGO MMMHH...

PERO A MI, SE ME ANTOJO UN
MACTRIO... Y NO PRECISAMENTE DE
FAST FOOD...

JAJAJA .. ME GUSTO, ME GUSTO.

LECTORA INVOLUNTARIA
(HIDROCALIDA POR CIERTO)

Anónimo dijo...

¿Escrito por Luis?
¿Como está eso?
Seguro estuvo rico.

Anónimo dijo...

Si, pudo haber sido un buen texto.

Lástima que no lo fue.

Anónimo dijo...

JAJAJAJA como un wey de comunicaciones puede sentirse superior, y algún o alguna alumna sentirse inferior jajaja xD

Blogalaxia