miércoles, 1 de abril de 2009

Restart




Cuando mi abuela murió todos parecieron olvidar los detalles obvios: que nadie la quería, que aguardábamos ese momento con ahínco desde hace años, y que nadie tenía por qué estar llorando su muerte. La casa de mis abuelos de pronto se inundó por tantas personas, y más personas que decían estar dolidos por la pérdida de la familia. Después lloraban y venían los discursos solemnes, y al final, las ganas de que se repartiera la herencia, de que la mujer le hiciera un bien al mundo.

Todos parecían heridos. Pero en realidad no muchos hablaban de su muerte, porque la atención se redigiría a mi hermana; la persona más despreciable del mundo, según mis primos. No sé realmente si lo fue, pero las personas estaban encantadas en recalcarlo cada que tenían oportunidad. Tampoco sé si mi hermana se diera cuenta; en realidad creo que nunca le importó. En el funeral se escuchaban las olas de llanto, los mares de lágrimas; el cielo se defragmentaba sobre una familia numerosa que seguía un guión teatral al pie de la letra, con honores. De tan negro que vestíamos, tan negra la atmósfera, casi sentí que alguien realmente se estaba muriendo. Y mis primos llegaban y saludaban con mucho pesar, y mis primas se daban besos en las mejillas que sonaban más de lo que sus labios impactaban con las caras de las otras.

Mi hermana rezagada, en un rincón, sin levantarse, en una silla, con algo entre manos: su game boy. Y todos volteaban a verla mientras decían lo mal nieta que era, la inmundicia de persona que mis padres habían creado. Yo la miraba con mi mano tomada de la de mi madre, y deseaba estar con ella; compartir su suerte. Cuando mi abuela ya estaba mal, agonizando, las últimas semanas, su casa era anfitrión de una reunión protagonizada por todo tipo de alimañas: las urracas viejas de mis tias abuelas, mis tios borrachos con cinturones y puros, mis primas idiotas vestidas como zorras, mis primos imbéciles que miraban a mis primas las zorras, y todos parecían unirse de pronto sólo para hablar de mi hermana, que llegaba de la mano de su novio y acaparaba casi toda su estadía en prendarse en sus brazos como koala y besarlo como si ella fuera la moribunda. Casi los entendí.

En el hospital, días antes de que mi abuela muriera, pareciera que mi familia se arromolinaba en los pasillos, en las estancias, mientras lloraban por el futuro asegurado de mi abuela, cuando lo que seguro hacían en sus casas era practicar sus firmas una y otra vez, para firmar papeles, para que se vieran bonitas cuando a mi abuela se la llevara el diablo, o Mussolini, o quien fuera. Todos afligidos, todos apesumbrados, y mi hermana rondaba de pasillo a pasillo demasiado preocupada, hablando con enfermeras, con intendentes: le urgía demasiado saber si había una red inalámbrica dentro del hospital, y cuando por fin supo, ahí la teníamos todo el día en la estancia, incluso en la habitación de mi abuela, platicando con sus amigos y con su novio, descargando música de internet.





Han catalogado a mi hermana como un monstruo. A veces creo que lo es. A veces siento que se olvidan de lo más importante: que al igual que ella, por ahí ronda se supone, el mismo tipo de sangre... o más o menos. Y por mis venas también.


Si mi hermana es un monstruo, ¿también yo lo soy?




Los lamentos del funeral se desbordaban por las ventanas, recorrían los pasillos. Era una inundación de titanes. Y de pronto guardaron silencio, y comenzaron a orar. Después de eso nada, silencio de nuevo. Todos buscaban su salvación, a la orden de pensamiento "Si, si, me duele, me duele; me duele mucho"... Cuánto silencio. Y el funeral quedó catapultado, sellado, cuando todos parecieron llegar al silencio más sublime, y la atmósfera fue interrumpida: un GAME OVER, desde la esquina donde mi hermana jugaba Game boy.

22 comentarios:

DeaR dijo...

Triste.

Ann dijo...

y el monstruo que tanta indignación les causo no era mas que un espejo de lo que ellos sentian es su interior, solo que ELLA no tenia ningun interes en ocultarlo.

excelente!!

Guffo Caballero dijo...

Me hiciste que extrañara el Game Boy. Pero el primerito Game Boy, el que era en blanco y negro... bueno, era como que amarillo verdoso con gris. BattleToads era el mejor.
SNIF.

Dib dijo...

Pues yo tengo una tía que es exactamente como describes a la abuela.

Y yo soy exactamente como tu hermana... la diferencia es que la maldita de mi tía se fue a vivir a otro estado y no me dio el placer de verla morir y de bailar sobre su ataud abierto.

Eso me caga.

Buen texto.

Lorena Ceballos dijo...

Chido texto, en mi familia pasa algo parecido, pero mi familia en especial somos mis padres y nosotros los mounstros antisociales sin corazón que prefieren pasar un fin de semana en casa que ir a fingir dolor.

SeRGe dijo...

Tan poetico! Tan hermoso!

Coatl dijo...

Nada triste. se murio y ya,por algo aclaraste que nadie la queria y quien no llora, simplemente es por que nada debe.
Chido por tu hermana y chido por ti.

"Game over" ja, quiza el gameboy dio el mejor adios.

¿o yo tmb soy un monstruo? :P

Coatl dijo...

Nada triste. se murio y ya,por algo aclaraste que nadie la queria y quien no llora, simplemente es por que nada debe.
Chido por tu hermana y chido por ti.

"Game over" ja, quiza el gameboy dio el mejor adios.

¿o yo tmb soy un monstruo? :P

Rouge dijo...

En general, catalogo a todos los hermanos y hermanas como moustros de doce cabezas empeñados en hacernos mal vivir.

Vamos progresando!

Pelo dijo...

Qué buen post.

Hay una frase que lo resume todo:

"De tan negro que vestíamos, tan negra la atmósfera, casi sentí que alguien realmente se estaba muriendo."

Jaja.

Chido el detalle del gameboy.

chilangelina dijo...

Bien por partir del Gameboy, me gustó mucho la idea.

Por algunas de tus descripciones -que excluyen a la abuela, la mía era un sol-, es muy probable que seamos parientes.

Alejandro Cárdenas Calderón dijo...

isa(L)

el pedo del gameboy es que huviera dihco... Continue? D:!

me gustó (:


y eso de la red inalambrica me sucedio pero en una funeraria pero porque tenia que hacer el horario de mi escuela .. fue bien OMG!! TIENEN INTERNET?.... y me veian raro jajaja

Jack dijo...

Amo a tu hermana.

Don George dijo...

siempre hay un siamés maldito. Fortuna para el benigno que los separan al nacer.

I read the news today oh, boy dijo...

un monstruo nah nadie esta obligado a querer a sus abuelos si acaso cínica y si acaso..
por otro lado si eliminas a tu hermana y cambias a tu abuela por tu abuelo seríamos primos

Tamalito Envenenado dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Tamalito Envenenado dijo...

Pues si tanto deseaban su muerte, y tanto querían seguir el protocolo after death, no necesitaban hacersela de pedo a la hermana... pero envidiaban no poder hacer lo que ella... o bueno, sí podían, pero la ambición les limitaba.

Me gustó mucho, aunque ya habias posteado es la primera vez que te leo. BIEEEEENNN! Me agrada lo que escribiste.

Saludos!

JaviB dijo...

"GAME OVER". Prodigioso.

Habría que hacer un corto sobre este relato.Sin voces, que nadie hable. Que sólo se oiga música durante las escenas en el hospital.. etc, luego en la casa sólo murmullos de fondo o las oraciones. Luego silencio y ... "GAME OVER".

Prodigioso.

tyler dijo...

ya quiero a tu hermanita...
y tambien su gameboy

Nefesh Bleu dijo...

Para algunas personas, el comportamiento de alguien neto les parece monstruoso, porque la libertad de pensamiento y espíritu les refleja sus impulsos reprimidos. Quizá la historia sea ficticia, pero el personaje de la hermana se antoja digno de conocerse.

Cuando murió mi abuelo, yo fui el monstruo porque el día del entierro era el concierto de U2 en el estadio azteca y de pendejo me lo iba a perder. Mal tino del venerable para dejar de existir. Sea Pues. Buen relato.

Silvia Black dijo...

yo apliqué la misma cuando mi hermano estuvo en el hospital, me llevé la lap y anduve preguntando por la red inalámbrica pero mi hermano no me recalmó nada, es más , hasta se puso contento porque él queria jugar con el iPod XD

cuestión de enfoques
saludos!

Gio Yakún dijo...

Así como Dr. Manhattan opina que "la vida es un fenómeno sobrevaluado", los parentescos sanguíneos son una ilusión que sólo se manifiesta en los peores momentos: con las enfermedades congénitas.

Para lo demás, la familia se debe construir a si misma... o tolerarse.

Coincido con Pelo: la frase de la negra atmósfera es espectacular.

Abrazo!

Gio.

Blogalaxia