jueves, 25 de junio de 2009

El capitán papanatas



Los refraneros, más que fuente de sabiduría, yo los uso para acordarme de los personajes más extraños que he conocido. De mi más reciente lectura paremiológica les presento a uno de esos personajes, aderezado con extractos de El Refranero de la Academia Mexicana de La Lengua.

El capitán papanatas era un computito a quien conocí cuando entró a chambear a una consultoría famosa por su metodología de ingeniería de sofgüer que consistía en pura fuerza bruta. Es decir, que los que estábamos echando líneas de código, lo hacíamos con la esperanza de que a la hora de ejecutarlas hicieran algo parecido a los requerimientos ignotos que estaban bien escondidos en las cabezas de nuestros patrones y clientes.

Desde que llegó a la consultoría, el capitán papanatas se destacó por varias razones. La primera era que no sabía programar.

– ¿Qué es un loop? – me preguntó cuando le estaba explicando las rutinas que ocupábamos para explotar una base de datos añeja y desconocida que se llamaba Btrieve.

– Una iteración, pues – le contesté pensando que estaba yo tratando con un purista del español.

– ¿Qué es una iteración?

Creí que se estaba pitorreando de mí. Detrás de sus lentes nomás ví una mirada de franca confusión. Comprendí que el capitán papanatas había conseguido chamba sin que nadie se asegurara que sabía lo que decía en su curriculum.

La segunda cosa por la que el capitán papanatas se destacó consistió en que antes de aprenderse nuestros nombres ya nos estaba pidiendo prestado.

Su técnica de limosneo era la siguiente: el día de la quincena se acercaba al que le iba a dar el sablazo con gesto contrito y luego, en un murmullo, explicaba su situación financiera como si fuera drama de telenovela. La mayoría, conmovida, sacaba la cartera y le daba 200 pesos. El capitán papanatas, agradecía con caravanas que casi llegaban al suelo y se iba prometiendo el pronto pago de su deuda recién adquirida. Más tarde hacía lo mismo con otro, y así se seguía hasta embolsarse en una tarde una buena cantidad entre todo el personal.
de pedir nadie está pobre (f. 122).
Refrán popular que en forma declarativa significa lo que enuncia. A saber: que pedir no perjudica a nadie; el problema está en lo que sigue. Por tratarse de algo que forma parte de nuestra cultura, el Refranero mexicano aconseja actitudes útiles en esas ocasiones: "a la hora de pedir, reír; a la de pagar, pujar". Variante: "por pedir nadie está pobre" (f. 122).
La siguiente quincena que quiso hacer lo mismo, algunos ya nos habíamos dado cuenta de su estrategia. No sé qué le habrán dicho los demás, pero esa segunda ocasión que me pidió prestado, yo respondí que le iba a hacer el favor de no dejar que su deuda conmigo la aumentara a lo pendejo y que mejor me pagara lo que me debía. Parpadeó muchas veces y dijo que a más tardar me pagaba en una semana.

Pasó un mes, me pagó muy indignado y ya nunca me volvió a pedir prestado.
cuando prestes dinero sé prudente, que hay quien suele pagar con un valiente (f. 116).
Refrán popular que significa lo que enuncia. "Pagar con un valiente" se dice cuando a la hora de devolver lo prestado el deudor, en vez de pagar, se hace el ofendido y ofende a quien le ha prestado el dinero. Es de notar la estructura estrófica del texto y la rima consonante que descansa entre "prudente" y "valiente".
Una vez mientras varios platicábamos de ovnilocos como Jaime Maussan, el capitán papanatas intervino en la conversación para decir:

– Los ovnis son querubines.

Me carcajeé. Yo creí que era broma, pero el capitán papanatas consideraba serio lo que decía. Fue el preámbulo para su campaña de evangelización: quería que aceptáramos a cristo en nuesto corazón.

Cuando llegó el turno de que me evangelizara me platicó de lo que hacía en su iglesia.

– Soy ministro de alabanza – dijo muy orgulloso después de describirme con detalle de director de cine gore la cruz_y_ficción de jesús.

– ¿Y en qué consiste la alabanza? ¿En lamerle el culo a jesús? - le dije.

Dejó de contarme de los sufrimientos que cristo había pasado por mí.
si quieres hacer reír, desembucha tu sufrir (f. 116).
Refrán popular que en forma exclamativa significa lo que enuncia: a nadie le interesan los sufrimientos ajenos. Tiene rima consonante entre sus dos partes.
Un día que estaba evangelizando a otro más dejado que yo, lo oi contar una anécdota, que según él, era prueba de que diosito existía y de que el capitán papanatas era de sus mejores cuates:

– Hace poco andaba bien amolado y nada más traía un billete de 20 pesos. Me encontré a una señora pidiendo limosna y le dí los 20 pesos. Ya estaba resignado a ayunar en el nombre de la caridad cuando me encontré en el suelo tirados 100 pesos. Conclusión: Dios cuida a los que hacen buenas obras – dijo el capitán papanatas con tono de quien demuestra el último teorema de Fermat.

Yo, que tenía un lista de pendientes larga, en lugar de revirar:

– Buena obra la que cagué hoy en la mañana. Suponiendo que sea cierto lo que dices, tu generosidad es muy pitera. Hubieras llevado esos 100 pesos corriendo a la señora. Eso no te hubiera afectado pues al llegar aquí, darías sablazos de 200 pesos al que se deje. Y estoy dispuesto a apostar una quincena completa, que no los ocupas en hacer caridades,

nada más dije:

– Bollocks (o el equivalente que yo usaba en aquél entonces que ha de haber sido “no mames”).

Para desquitarse de mi escepticismo que lo ofendía, el capitán papanatas comenzó a llegar a la oficina más temprano que yo, para desarmar mi PC y esconder las partes por la oficina. Yo, como buen deportista, empecé a hacer lo mismo con la mochila en la que cargaba su biblia.

El punto culminante de esa batalla de escéptico vs cristiano ocurrió cuando se cumplía mi plazo de entrega de la chingonésima versión de un sofgüer de varias decenas de miles de líneas. Ese día tenía junta con los patrones así que dejé mi cubiculo/caballeriza un rato para atender. Cuando regresé, compilé mi sofgüer, lo empaqué, lo mandé por correo a un cliente y me fuí muy contento a mi casa.

Al día siguiente me llamó el cliente para preguntar porqué había cambiado todos los mensajes de estatus del sofgüer por mensajes como el siguiente: “La banana ha caducado. Avise a su chango para que le asigne otra banana.” Me di cuenta que era una necedad explicar al cliente el pleito pendejo que el capitán papanatas traía conmigo y prometí arreglar el entuerto lo más pronto posible.
no es buena la venganza, pero sí la desquitanza (f. 35, 90 y 116).
Refrán popular que acepta a regañadientes o finge aceptar el postulado ético de que la venganza es mala y lo pretende atenuar con el término "desquite" que, prácticamente, es lo mismo. No pasa de ser un juego de palabras basado en un gran ripio de rima obtenido mediante un barbarismo. En todo caso se usa paremiológicamente para justificar actos de venganza.
No duró mucho en la consultoría. Encontró un lugar donde no tenía que exponerse a una embolia haciendo loops, ni a mi pitorreo ante sus intentos de evangelizarme y se fue. Meses más tarde, un colega se lo encontró caminando por Reforma, muy abrazado de una señora que no era su esposa. No halló donde esconderse cuando mi colega lo saludó.

De esta experiencia colijo que si los Ministros de Alabanza son tan jocosos como el capitán papanatas, la celebración de los cultos cristianos no ha de ser tan aburridota como me la imagino.
no hay tonto que no sea útil en su oportunidad (f. 12).
Refrán popular que en forma declarativa significa lo que enuncia: el tonto es útil. De hecho, "un pendejo callado es oro molido", dice otro refrán. Forma también parte del refranero de la pendejez.

13 comentarios:

MANUEL, PUTO LITERATO DE CAGADA dijo...

La envidia es uno de los 7 pecados capitales, asi que no seas pecador y comparte conmigo ese jugoso tronco de placer que cuelga d entre tus peludas piernas, no me hagas esperar, la saboreare y disfrutare mientras escribo otro de mis pendejisimos posts para el ñoñolectivo

El mecartistrónico dijo...

Jajaja me gustaría conocerlo para platicar con él largo y tendido...

Qué madurez la suya con cambiar tu código por puro berrinche. Seguro dijo que fue Diosito el que lo hizo porque tú te portaste mal, no?

Ja, aunque lo del chango y la banana sonó chistoso.

También muy maduro el troll de arriba. Como que Manuel no le quiso dar y entonces se quiso desquitar o algo así...

-Flavious- dijo...

Lo del chango y la banana valio haber leido el post.

El Charles dijo...

Algo aburrido y con poca estructura la verdad... sin chiste pa que se entienda

Luis dijo...

La colocacion del header esta mal y ni hablemos ya de los margenes, ufff, un desastre.

Dib dijo...

La neta te quedó chido; a mí sí me gustó. Y los extractos del refranero no tienen abuela. El último en especial.

Rox dijo...

JA! un post que grita tu nombre.

A mi si me gustó, y mas porque conozco computitos así.

controlzape dijo...

De todos los comentarios que me han dejado acá en recolectivo, ese de elcharles es el más autoreferenciado que he leído.

La chica de las gafas oscuras dijo...

Lo terrible es que todos conocemos a un capitán papanatas...
me encantó el post.

borregata dijo...

Buen post, iré en chinga a decirle al capitán papanatas de mi redacción "pendejo callado es oro molido", o ya sé, al pinche troll ese que pide a gritos banana, "tome chango su banana" DNFTT

El Contador Ilustrado dijo...

re buena historia

y bien contada

Lupe dijo...

Recuerdo al capitán papanatas y cómo todos los ke conocían sus mañanas de pedir prestado me advirtieron para no prestarle ni una sonrisa jejejeje

Grajeda dijo...

hasta en perros hay razas...

Si te prestan se paga al otro día, el pedo es que la gente pide prestado porque se gasta todo en gansitos y pendejada; está bien, gastenlo, pero dejen un poco para cosas que importen.


debería haber una regla social para cobrar, no puede ser que a uno le de pena decirle... ¿Cuando me pagas?



pinches jodidos!
si, te lo digo a ti Juan Jose Hernandez... y te la mamaste con lo de Ale...

bueno ya, mejor lavo los trapitos en otro lado

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