lunes, 8 de junio de 2009



Estaba por anochecer y el calor no cesaba. ¿Cómo la gente vive así? ¿Cómo yo viví 10 días así?. Había iniciado esa excursión a Marruecos por mi estúpida obsesión por la película de Casablanca. Que idiota fui al buscar un Humprey Bogart y no averiguar nada más. Si de menos hubiera entrado a weather.com...

Afortunadamente, ya estaba en Ceuta, territorio español. Adiós a la arena irritante, al olor nauseabundo, a los perros callejeros, a la mojigata cerveza sin alcohol. Ahora, en este hotel de Gran Turismo, me sentía por fin en casa. Después de una comida decente, decidí hacerme un cigarro de hachís. La facilidad de conseguirlo, combinado con mis ganas de escapar, hizo los únicos momentos memorables de esta malograda aventura.

Apenas estaba en mi tercer toque cuando del balcón vecino escuché una voz flamenca que cantaba:

Sufro la inmensa pena de tu extravío
Siento un dolor profundo de tu partida
Y yo lloro sin que tu sepas que el llanto mío
tiene lagrimas negras, tiene lagrimas negras como mi vida

Curiosa, me asomé tras esas plantas que dividían nuestros balcones, para encontrarme a un hombre negrísimo. Tan negro que brillaba. Apenas y llevaba una especie de calzones blancos a la rodilla que dejaba en evidencia unos músculos marcados. Su facción era hosca, pero se suavizó al verme espiándolo y, en perfecto español dijo “ven”.

Por supuesto, acepté. -¿Mexicana?- Asentí al mismo tiempo que preguntaba por la canción. –Lágrimas Negras- contestó. No dijo más y seguimos fumando. Tal vez y la tristeza de esos párrafos le hacían callar. Tal vez y es de esos hombres que saben valorar el silencio acompañado de un buen hachís. No lo sabía ni me importaba.

Por fin sopló viento y el mediterráneo se despejó, descubriendo una majestuosa Roca de Gibraltar. Allá, más atrás está mi casa- dijo, como quien no está esperando alguna pregunta o respuesta- ¿Sevilla?- pregunté –Algeciras- contestó sin siquiera mirarme.

Me sentí estúpida, poseedora de una gran conversación idiota. Cómo se me ocurrió decir Sevilla -me recriminaba- es cómo si los extranjeros dijeran “Acapulco” al hablar de playas mexicanas. Ante tal demostración de pendejismo, sólo se me ocurrió largarme de ahí.

Sin embargo, él se interpuso en mi camino y me comenzó a besar con la boca abierta, sin vergüenza y sin preguntar. Sus manos ásperas recorrían mi cuerpo, disparando fuertes sensaciones hacia mi columna, a mi cerebro. No recuerdo bien, pero estoy segura que mi resistencia fue nula cuando la ropa comenzó a caer.

Me mantuvo al borde del orgasmo tanto tiempo que cuando llegó casi me desmayo. Yo era una amante egoísta que sólo se dedicó a gozar. Imposible siquiera tocarlo, ya que necesitaba de todas mis extremidades para poder resistir sus embates. Su control animal era total sobre mí.

Una vez relajada, recorrí con mis manos su cuerpo, intentando memorizarle utilizando las puntas de mis dedos. Mi tacto se detuvo en su nalga derecha, sintiendo una escarificación de la que se leía MG. Le pregunté con los ojos mientras la recorría y me regresó una mirada triste. No dije más y dormí.

Un estruendo me despertó al día siguiente. Estaba en mi habitación, ¿Cómo?, ¿Por qué?. El botones me informó que un pura sangre se había escapado. Un caballo azabache carísimo, un gran semental de la ganadería Manolo Góngora.

“Vuelve Negro” lloraba su dueño. “Vuelve Negro”, lloré yo.

18 comentarios:

- B.tO - dijo...

Oh. A partir de ayer te tengo mucho, mucho miedo también.

Pero me sigue gustando mucho tu estilo. ¡No me pegues!


Nos vemos.

Rox dijo...

JAJAJA!! ooohh creo que tengo que mandar un mail disculpativo.

Lágrimas Negras la canta Bebo y el Cigala y la primera vez que la oí chillé. En realidad lloraba por cualquier cosa entonces, JA.

Vean el vidio en youtube

Álter Ego dijo...

tengo bastante tiempo siendo fan de recolectivo, pero siendo sincero, 2 semanas leyendote...

Me encanta tu estilo, la sensualidad llevada tan delicadamente a traves de tus letras....

Exito !!

Pinkrobot dijo...

Me encanta esa canción! nunca pensé verla por aquí... una excelente historia también, combinan perfecto

El Belo dijo...

Creo haber leído este texto con anterioridad... No recuerdo dónde ni quién lo escribió.

En fin, saludos.

Anónimo dijo...

Bueno, con la zoofilia y todo, bueno.

Rox dijo...

Àlter Ego: pues picale en mi carota y salen todos mis escritos aqui. Gracias por tu comment :)

Pinka: La versión original de este cuento era con "besame mucho" y en México cuando el winamp aleatorió "lagrimas negras". Así que la cambié al mediterráneo y me gustó más.

Belo: La zoofilia disfrazada es un tema recurrente en todos lados, desde la mitología griega.

Anónimo: Gracias, al parecer soy incapaz de escribir sexo "normal", SNIF

Lex Addictive dijo...

Muy bueno me atrapó

Dib dijo...

Pues en general no me gustan los textos que tienen que ver con fenómenos paranormales y transmutaciones ni cosas así, pero este sí me gustó.

Saludos.

Anónimo5 dijo...

me recordo a mi jefa perdida, y las treinta mil tardes que ponia lagrimas negras en sus mil versiones... y en su luna de octubre, que no fue con un caballo pero si con un oso, jaja

Saludos...

no puedo creer q te lei hasta hoy martes...

chilangelina dijo...

Bravo. Cachondo, inteligente y muy inesperado. Un aplauso.

Daniel dijo...

Por un momento llegué a pensar que se trataba de un esclavo fugado, pues a ellos también los marcaban con hierro, pero ahora deduzco que ese hash marroquí es poderosísimo. Hasta se me antojó. Benditas alucinaciones orgásmicas. DSB

Anónimo dijo...

Bien putita ella.
Y bien drogada que ha de andar en este momento.

La fascinacion por el ashis no me hace mas que ponerte como mariguanera.

RAH dijo...

Me gustó mucho el tono de la historia, una buena mezcla entre sensual y divertido.

Kózmica dijo...

Me encantó tu texto y la canción de Lágrimas me fascina.Me llevaste de lo menos a lo más. Bonita combinación.

Saludos!

Rox dijo...

Dib: no son fenomenos paranormales, es un pasón de mota, snif.

Gracias a todos por sus comentarios. Incluso al anónimo mojigato.

:)

Isabela dijo...

oooooh sublimiento sentmiento que le hecho usted a su cuento.
Sra. Me pudo encantar, hace años (no tantos porque en realidad soy joven) que trabajo textos eróticos pero al leer cosas como ésta, me invade esa sensación de que, que importan las bragas cuando encontramos al caballo. Me encanto Felicidades.
Le dejo un estrujo atte La Isabela

Anónimo dijo...

Muy bueno muy bueno, pero la versión de Bebo y el Cigala es la peor de todas las versiones de esa canción, Los viejitos del Buenavista tienen una versión muchísimo mas rifada. hasta la de Oscar Chavez aguanta mas que los feos berridos del Cigala.

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