jueves, 10 de diciembre de 2009

El libro que sí cambió mi vida



En mi juventud frecuentaba amigos que me conminaban a leer y me recomendaban títulos, Un día les hice caso y fuí a la única librería de mi ciudad para surtirme. Al momento de pagar mis libros, sin que el cajero ni yo lo advirtiéramos, distraído, puse un libro que había estado hojeando en la pila de los que ya me habían cobrado.

Al momento de salir, las alarmas sonaron, los de seguridad aparecieron y una patrulla fue convocada. Los representantes de la autoridad revisaron mi compra. Se descubrió el libro extra, era un diccionario de ética.

Hubo burla y escarnio. Después de escoltarne a la salida, me prohibieron regresar. Decidí que no necesitaba leer y en pocos años me embrutecí más de lo que ya estaba.

Ahora soy gobernador del estado.

12 comentarios:

Alegría Buendía dijo...

Era lo más lógico. Felicidades por el puesto y ahora ya se puede robar los libros de ética que quiera sin temor ( y no sólo eso)

Ministry of Silly Walks dijo...

Te faltó: Y además soy el dueño de la cadena de librerías estatales con más literatura basura.

Ministry of Silly Walks dijo...

O eso nomás sucede acá en Chihuahua?

Rodion Romanov Rashkolnikov dijo...

Oh, feliz paradoja. Sin ese incidente pudo haber sido un hombre de bien...

Chilangelina dijo...

Mi tipo de relato. Clap, clap.

KrizalidX1 dijo...

pfff... quien necesita etica o libros cuando se esta en el poder...

Äriastóteles Lumínico dijo...

¡Chingonsísísímo!

Anónimo dijo...

jajajaj me gusto

Ave Fenice dijo...

que menso... :p
Ahora habra a quien le guste leerte. Se robaran algun dia tus escritos acaso?

Manuel dijo...

Jejejeje. Excelente.

Saludos.

Goma Rosa dijo...

a mi una vez me paso eso...

una mierda, tenia el libro en la mano y saque la cabeza fuera de la puerta por que la musica dentro estaba muy fuerte para hablar por cel...

me "robaba" mujeres de ojos grandes...

Anónimo dijo...

Medio facil el relato, pero cierto cierto...

Blogalaxia