lunes, 11 de enero de 2010

Gracias, muchas gracias ¬¬


En el 2003 llegué a vivir a Querétaro y por fin estaba sola. El cordón umbilical con mis padres se había cortado, logrando mi tan ansiada independencia y libertad. Desde aquel día, el que hubiera comida en mi panza, ropa limpia que cubriera mis lonjitas, una cama calientita y un sillón limpio para que mi perro lo enmugrara, dependía exclusivamente de mí.

Aunque en realidad, no estaba sola. Sí tenía las responsabilidades antes mencionadas, pero en cuanto corté el cordón umbilical que me unía con mi familia de sangre, poco a poco se comenzó a formar otro condón con otro tipo de familia, una muy diferente a mí y a lo que hasta la fecha había vivido.

A la casa en que llegué (como refugio temporal) vivía Jiral (nombre ficticio y mal escrito). Jiral llegó a nuestro país unos meses antes, huyendo de la devaluación y crisis argentina del 2001, a esperar la crisis de fin de sexenio de nuestro país (¿Contento Jiral?). Desde su llegada, Jiral había estado viviendo en amasiato con Luis y para beneplácito de la mochita sociedad queretana, había conseguido trabajo en publicidad engañosa, con lo que pagaba la renta de la casa vecina y compraba cigarros.

Teníamos un sillón desacolchonado de terciopelo rojo que nos había dejado la casera, en el que Jiral fumaba mariguana por las tardes. Su flaca y melenuda existencia se desparramaba en aquel sillón, mientras veíamos la televisión que traje de Guadalajara, alimentada por la programación por cable que pagaba el vecino.

Por las tardes, nuestro amable (es un decir) vecino llegaba con un six de cerveza y se ponían a platicar. No puedo recordar lo que hablaban, pero sí que lo hacían ignorándome olímpicamente. Hablaban sin cuidar la forma o el contenido sólo por el hecho de que yo tuviera vagina y estuviera sentada ahí.

Yo venía de una sociedad hipócrita en la que se enseña a los hombres una falsa decencia y respeto a las apariencias. Donde una dama se ríe con delicadeza y los caballeros no dicen groserías frente a ellas. Puras chingaderas, pues. Comencé entonces a eructar sonoramente, a consumir -y soportar- más cerveza, a alburear y a maldecir con corrección.

Era un día laborable de media semana y en la televisión había un programa turístico sobre la Madre Patria. Jiral me aseguró que sabía hacer tortilla española, y en el acto fui a la tienda a comprar esos mágicos ingredientes que consisten en papas y huevo. Le quedó tan buena, que decidí abrir una botella de Tempranillo que había traído de mi segundo viaje a España. Invité a Luis, pero andaba reglando y no quiso venir.

El vino ya estaba en mi cerebro, calentando mi rostro y mi lengua. Parlanchina, comencé a hablar de España, de mi recién lograda independencia y todas esas idioteces que salen en una borrachera y que al día siguiente olvidas. Mis divagaciones existencialistas aburrieron prontamente a Jiral, quien tomó una cantidad muy mínima de la virtuosa bebida y se retiró a dormir.

Vi que la botella estaba apenas por la mitad y recordé los consejos de un enólogo televisivo de que un buen vino debe de consumirse por completo. También recordé que en España me tomaba yo sola una botella de vino. Desafortunadamente, olvidé que soy pésima para medir distancias, tamaños y volúmenes, y que la botella que tomaba en España era de 355 ml, en vez de los 750ml que tenía enfrente.

Me terminé el vinito, a pesar de esa advertencia subconsciente de que era tarde y que al día siguiente tenía que trabajar.

Borrachísima, me fui a la cama el colchón a dormir. Inmediatamente, la cama loca se apoderó del colchón en que había reposada mi ebria humanidad y sólo atiné a sacar la cabeza y vomitar. Una cosa café obscuro con papas salió de mi boca y ahí se quedó hasta la mañana siguiente. Me despertó el fuerte y ácido olor a vino podrido. La habitación apestaba, igual que yo. Mi primera cruda taladraba mi cerebro y yo tenía que trabajar.

Esa fue la primera vez que me puse hasta la madre de borracha y que llegué cruda al trabajo. También fue el inicio de una vida llena de vicios, inmoralidades y desviaciones sexuales que han hecho a la vieja que escribe hoy.

Y todo por su culpa.

13 comentarios:

La Diabla dijo...

jajaja la culpa de quien!? por que eso de confundir 750 ml con 355 psss no cualquiera heee jejeje pero que chiloooo es decir "aaa soy tannnn independiente que hago lo que quiera! mirenmeee!!!" jejeje lo vivi y es la onda! y ahora añoro regresar a eso! snif snif

RAH dijo...

que curioso, creía que tu viaje a Madrid fue después de que te mudaste a Querétaro

Rox dijo...

La Diabla: En ese entonces, yo no hacía mi cama por el placer de NO hacerla y que nadie me dijera algo por ello. Ahora no la hago por huevona :)

RAH: Fui dos veces antes de vacas y después me mudé un año. (todo el 2005)

Anónimo dijo...

todo esto se oye muy chingon pero no tanto si recordamos lo fea que eres.

Guffo Caballero dijo...

Rox, eres la versión femenina de Homero Simpson, snif.
Por eso te admiramos y queremos.
Algún día eructaré como tú y aguantaré tanta cerveza.

arboltsef dijo...

"en cuanto corté el cordón umbilical " de ahí, se va a: "otro condón con otro tipo de familia".

Creo que usar un cordón umbilical de condón, me da un poco de miedo y... curiosidad.

Todo por tu culpa.

Anónimo dijo...

pinche vieja loca...te hubiera hecho muy bien haber nacido hace cien años y casarte con un macho que te trajera cortita...... esas ondas rebeldes no son mas que una pose.... en mi opinion...

Coatl dijo...

:D ja que buen relato, y que buenos vecinos. puaj el vomito, me lo imaginé. :P

Rox dijo...

Agustín: jajaja si era CORDON! será el subconsciente?

Anónimo: el hubiera no existe y viejas locas han existido siempre :)

Coatl: ¡Horroroso el vómito! listo el mate?

Saludos!

Alther Ego dijo...

Jajaja ¿Cómo logras escribir de una manera graciosa, pero no hueca?

Simplemente me declaro tu fan!

Anónimo dijo...

Jeje como logras escribir de una manera hueca pero a veces graciosa?

Simplemente hoy me gusto.

Daniel dijo...

A veces compro el Sangre de Toro cuya botella parece pata de elefante, de litro y medio. Y han tocado fondo. DSB

Rox dijo...

Alther Ego: pos no sé, así me sale :P

Anónimo: pos no sé, pero no copio lo de arriba.

Daniel: Eso me sonó a reto.

Saludos!

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