martes, 3 de agosto de 2010

Los noventas son una mierda




Los noventas fueron una mierda. ¿A quien hay que mentirle? No había internet para bajar música que debí buscar debajo de las piedras, y la mayoría de mis contemporaneos eran fans de bandas que fueron para la música que me gustaba lo que Poison fue para Iron Maiden.

Por ejemplo, Enrique Huerta y su acólito, Jaime alias el Checheiked, eran un par de estúpidos que aprovechaban la baja estatura y los cabellos rubios del primero, y la jeta abotargada del otro, para vestirse - e indudablemente sentirse - igual que Kurt Cobain y Chris Novoselic. Yo los veía ir y venir en la prepa, y ellos eran tan malos como un ratón en el cubil de un elefante. A mi me gustaba mucho el hardcore y el punk, y toda esa caquita manoseada por las grandes disqueras que se lanzaron a comprar firmas indies me ahuevonaba sobremanera. A mi el grunge siempre me pareció el estertor final de un asunto que comenzó en Washington D.C., Los Angeles y Nueva York. Seattle siempre ha sido una mierda de ciudad: pretenciosa, nublada y esnob. Como Tijuana, que también se halla razones para forzar su aparición en el mapa.

A mi los noventas es la historia de la enorme dificultad que padecí para hallar discos, casets, viniles o cualquier porquería que de verdad apestara a punk y hardcore. A Green Day lo colocaron un día en una tienda local de rock que navegaba con bandera de malvada y underground, pero jamás logré hallar un buen tape de los Descendents, de The Adolescents, y cuando pedía a Crass, el rockero afranelado con sus sobadísimas martens me corregía diciendome que se llamaban The Clash. Y yo sufrí y padecí la inexistencia del torrent y el peer to peer. Mi única oportunidad era escudriñar San Diego, en busqueda de fanzines y pasquines punkies para escribirles y comprarles casets. Así conseguí a los Varokers, a The Exploited, a The Fucks, a Rites of Spring, a Minor Threat, a los Teen Idles y La Polla, Eskorbuto, Kortatu, Kingla y No Means No.

Los noventas fueron una mierda porque muchas de las mujeres que me gustaron en la secundaria y en la preparatoria tuvieron que dejar pasar diez o quince años para terminar encamadas conmigo. Más viejas e irremediablemente locas. Cascajos de aquel esplendor inalcanzable de la adolescencia. La última vez que me tiré a una, concluí precisamente que los noventas fueron una reverenda cagada. Una broma del tiempo que todo termina por trastocar y trastornar, transformando a unos en imbéciles, a otros en divorciados, a unos más en fracasados y a muchos en frustrados o putas consumadas.

Quizá sea difícil hallar relación entre la diatriba anterior y la decada de marras. O más bien, la relación no es obvia. Se trata de un algoritmo rebuscado: Tuve que salir de los noventas e ingresar a una nueva decada para aliviar muchas de mis urticarias musicales, sexuales e intelectuales. Lo que si es que todos esos años que atravesé acompañado de mi pubertad y adolescencia, son la prueba no negociable de que eventualmente todo acontece, aún cuando el acontecimiento sea en realidad una metáfora triste sobre el paso del tiempo y hacerse viejo.

Vaya, si alguien me hubiera dicho, en 1995, que tendrían que pasar diez años para que por fin tuviera discografías completas de mis bandas favoritas, o el dulzor inconfundible del pubis de G. en esta mi noventera boca, hubiera dicho lo mismo que escribo ahora: los noventas son una mierda.

11 comentarios:

rübber dijo...

La última vez que escuché (esta fue leída) a alguien quejarse amargamente de cierta época de su vida (la secundaria apestó, la prepa fue una mierda, me cago en los 80s) fue precisamente de weyes que eran víctimas de abusos, los que todo mundo bizcocheaba, pateaba, hacían llorar, les decían que su mamá estaba bien buena, que su hermana era bien puta, etc, etc, etc.

Por si no te acordabas dijo...

jajajaja lomeli, siempre fuiste un perdedor, más panzón y arrugado que antes, pero sigues siendo un perdedor, tenías todo para ser un pateaculos y te conformaste embarazando a la primer pendeja que se te atravezó.
te recuerdo como el perfecto bully en la prepa, por lo menos tus otros amigos eran simpáticos incluso el huerta, pero tú, pinche acomplejado con tus ademanes de escritor maldito que de verdad daban lástima.
lo de la música pura pose contigo, muy punk muy punk y la ultima vez que te vi, tirando caca que ganabas un chingo y que tu perrita maquillada como travesti te convenció pa'ir de "choping".
Das asco manolito, das asco, dudo que hayas cambiado pero por lo que sé de ti es que mierda como tu nunca cambia.

DESTROYER!!! dijo...

No mames, los noventas fueron una chingonería... y hasta ahora, los finales de esa década fué de las mejores épocas de mi vida, si, no habia tantos internets y eran muy lentos... pero, lo mejor de la vida no pasa siempre por una pendejda computadora... y si es así, ufff algo anda mal... muy mal.

Coco dijo...

En ocasiones es agradable venir a leer algo interesante en Recolectivo.
Posts del Huevo, Daniel, Hector o tuyos que me resultan satisfactorios.

Pero en otras ocasiones, como esta, la pretension es insoportable.

Yo mero dijo...

La putita no encontraba los discos punk (ahora se llaman emos) y se ponia muy triste, al grado que acabó siendo un frustado.. coño, que mamón eres, supeditar tu felicidad a un puñado de mariguanos intentando hacer música.

La madre de Luis llora porque su hijo no le da nietos dijo...

Ói a este pendejo haciéndose como que se desvivía por el punk, y con ese recurso de desempolvar el arsenal de nombres, nombres y nombres, igual que el otro teto (que también escribe aquí) pescado del trillado "el metal es la mamada y la música comercial no".

No mames, güey, si ni los verbos sabes conjugar.

Anónimo dijo...

Pobre pendejillo, deberia decir que su adolecencia fue un asco, aunque bueno... si los 90´s apestan, pero no por las razones que ladra este puto.

Anónimo dijo...

Tuvieron que pasar 10 años para tener los cascajos del pubis de G que por cierto ya esta mas vieja e irremediablemente guanga... no mamar y todavia presume eso.

Sandoval dijo...

Aparte es típica esa mamada de tirarse a las viejas de la secu o la prepa después de tiempo, cuando te las vuelves a encontrar. Porque es natural, más fácil, ellas ya están más correteadas o jodidas, y uno ya no está tan pendejón. Es facilísimo, cualquiera tiene historias de esas.

El chiste era tirárselas en su momento, Manuelito, cuando todos te zopapeaban en el salón.

Jose Luis Avila Herrera dijo...

Me canse, es suficiente, estoy harto de sus burlas, estoy harto de falso profeta, del huevo, de salalandon, de la humanidad.

Harto que se burlen de mi cara, de mis mañas para ganarme la vida sacando beneficio de los demas.

Harto de que se metan con mis blogs, de que me clonen, que me parodien, que no me respeten, con el merecido respeto que un homicida de reenombre merece.

Y es por eso, que voy mi mayor golpe, el mas grande y osado de los golpes de los mas celebres homicidas del planeta, mi nombre quedara grabado en los libros de historia por los siglos de los siglos.

Voy a matar a todo el pais.

Estoy trabajando actualmente en la construccion de una poderosa bomba, mas efectiva que la ojiva nuclear, mas intensa que la antimateria, mas letal que el sida, estallara liberando la potencia de 10,000 puercos jotos latinos y arrasara con todo el pais.

Si tienen algo importante que decirle a algun ser querido o hacer las paces con el creador, es tiempo de hacerlo.

Buenas tardes.

Anónimo dijo...

ENTRO EN ESTE BLOG Y SI, REALMENTE LOS NOVENTAS DEJARON MUCHO QUE DESEAR EN LA MUSICA Y EN MUCHAS COSAS MAS, YA QUE SE VIVIO UNA PERDIDA DE IDENTIDAD MUY FUERTE ESTO DEBIDO POR LOS YERROS DE LA GENERACION X , CONFUSA Y SIN PROPUESTAS! NO HAY NADA COMO LOS 70S Y 80S , QUE FUERON DEFINITORIOS EN MUCHOS ASPECTOS

BERNARDO CASARIN (38 AÑ0S)

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