domingo, 24 de mayo de 2009

La mamada de Esperanza.


Mientras estaba en el foro, cuando era más joven y no estaba casado (COF COF COF), tenía la esperanza de que todos mis castings fueran de nenas en bikini -brasileñas, venezolanas, mexicanas y colombianas por igual-, y no sólo eso, sino que algún día dijeran una barrabasada como: "¿No te gustaría un masaje?"

El masaje, obviamente, es otra forma más diplomática para rogar por una mamada. La mamada, ya he escrito de ella en otras ocasiones, es la esperanza más inocente que tenemos todos los hombres desde que llegamos a la pubertad y vemos nuestro primer videíto prohíbido. Desde entonces, como un disco rayado, aún en los momentos más inconscientes, vemos la figura de las mujeres, platicamos con ellas, descubrimos sus atributos intelectuales y entre todo eso, un pensamiento fugaz frena todo interés racional: "Ojalá me diera una mamada".

Y después de eso, nos preguntamos, ¿lo sabrá? ¿Sabrá que una mamada me podría salvar la vida el día de hoy? ¿Que me quitaría el estrés y me haría un día mierda, menos mierda? ¿Se dará cuenta que en su boquita de corazón, no sólo esconde los besos más dulces, sino el forro más perfecto para este coso que se esconde debajo de mis pantalones, gruñendo como un minitoy -o un rottweiler, hoy no es día de medición fálica- en espera de ese regalo carnoso? Claro que se dan cuenta, pero si hombres y mujeres habláramos el idioma de las mamadas en nuestra vida diaria, bueno... no existiría la civilización, ni los políticos, ni cualquier otra profesión que se precie de otra cosa que no sea el sexo...

Por eso existo yo, resignado, viviendo normalmente como cualquier otro, tras la cámara, viendo mujeres hermosas cubiertas de ropas diminutas, y mientras les explico la rutina y bailo con ellas detrás de cámara, sin querer queriendo mirándoles las tetas brincar y compartiendo ese odioso cliché de que la mujer únicamente bella es la mujer esquelética-operada y de rostro casi perfecto. No puedo andar por la calle pidiendo mamadas -GRÁTIS-, no existe una campaña para eso. Lo único que puedo aspirar es a un montón de chamacas y sus playeritas entalladas, con dulces esperanzas regalando abrazos para que este sea un mundo mejor.

También eso me parece una mamada.

11 comentarios:

arboltsef dijo...

Such is life in the fucking tropics, diría mi señor Jorge Carrillo.

Do the Doo dah dijo...

Jajajajajaja


Muy boena!

chilangelina dijo...

Lo chistoso es que los hombres piensan que son sólo ellos. ¿De veras no saben que cuando nosotras les vemos la boquita, no es precisamente en besos en lo que pensamos? Digo, una a veces también tiene sus días de mierda...

arboltsef dijo...

¿De verdad eso piensan? ¿No será en todas las rolas de Arjona que podríamos recitar de memoria con esos bellos labios?

Rox dijo...

Es cierto lo que dice chila...

Me hizo atacarme de la risa tu post. Además pensé: ¡LO SABÍA, JA!

Israel V.R. dijo...

Pues sí, cierto. Te la mamaste

Anónimo dijo...

si en eso pensamos....

las rolas de arjona??? te has metido con nacas nada mas... guacala arjona

arboltsef dijo...

Fue un momento de sarcasmo nomás.

Alejandro dijo...

resumiste toda mi existencia

que mamada

davihds dijo...

era necesario que aclararas lo del sarcasmo? creo que no...

arboltsef dijo...

Yo tampoco, pero me gusta quedar bien con los anónimos. Uno nunca sabe cuando pueden hundirlo a uno.

dun dun dun.

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