domingo, 10 de mayo de 2009

Y mira al cielo...



Mientras observo la cantidad absurda de coches y escucho atentamente, como mi piel se hace vieja cada segundo de tráfico, añoro la lejanía de la ciudad y los kilómetros de lote baldío que pueden extenderse al infinito. Mi abuela venía de un pueblo. Ella, callada y adusta como era, a veces rompía su silencio para platicar de los árboles, los chapulines, los riachuelos de su lugar de origen. Platicaba de como mataba a los conejos, de cuánto costaban las tortillas y de su padre que deseaba tener un niño, en vez de una niña. -Cuando muera, me gustaría ser un perro, no... mejor perro no, un árbol, para que nadie me esté chingando.

No rompía el sueño para decirle que los perros se chingan a los árboles.

Sin embargo, prefería imaginarme ese árbol enorme, en medio de un cerro, su sombra extendiéndose al sol de medio día. Es una imagen que a veces recuerdo, mientras los microbuses tocan sus cornetitas desesperadas y los taxistas se mientan la madre los unos a los otros. En el metro cierro los ojos, y miro a esos conejos escaparse en los matorrales, mientras una niña espera a que estos se atonten unos minutos y espera docilmente a que se apendejen, para que les pueda tronar el pescuezo. Una vida de pueblo no caería mal, pienso de vez en cuándo, mientras escucho al vecino platicar y carcajearse mientras toma, que ya está ahorrando para abrir su narcotiendita.

4 comentarios:

Javier Cardenas dijo...

no hay nada como la vida campirana, pero solo para vacacionar un rato y despejarse.

Saludos

Tamalito Envenenado dijo...

Sí, a veces irse al campo a respirar aire "limpio" es muy bueno, relajante, gozador, muy sensual.
Vivir ahi, quien sabe...al menos yo no sé si podría, porque mientras más te acostumbras a la ciudad, es más difícil adaptarse al campo de por vida(a menos que no tengas opción).

Bieeeen!... me dio risa eso de que los perros se chingan a los árboles, jajajaja.
Yo cuando muera QUIERO SER YO DE NUEVO, pero sin morderme las uñas,jajajajajaja, Ntc.

Saludos y abrazos.

Falso Profeta dijo...

No cabe duda.

Desde que yo me fui, aqui escribe puro pendejo mediocre

Guffo Caballero dijo...

Snif... Me gustó.
Saludos.

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