lunes, 7 de diciembre de 2009

Libros, penes y necedades


El sábado pasado, a altas horas de la madrugada, mi coche iba cargado de testosterona. Estos 3 finos individuos hablaban descaradamente de las viejas, olvidándose de que su chofer tiene vagina, snif. Por supuesto, no revelaré la conversación de estas H personas, ni la cruel venganza con picapica que tramaban. Lo que sí les diré es que cuando me perdí por la parte gachita de la tapatía Independencia, mi envidia del pene estaba ya desbordada.

Aquellos enfermitos que han leído mi blog, sabrán que esta patología psicológica es recurrente en mí. Que por eso eructo sonoramente y que mis juguetes sexuales tienen nombres de monos para niños. Pero más allá de la envidia, la verdad es que entre más conozco a los hombres más me gusta estar entre ellos. Ser una mirona callada de escenas como las de este sábado me hacen sentir privilegiada.

Es leerlos como a un libro abierto. De esos que te apasionan y no puedes soltar. Que prefieres desvelarte en día de trabajo con tal de seguir leyendo.

No siempre se tiene esta oportunidad. Yo culpo a la sociedad y a las madres que enseñan a sus hijos la falsa decencia y respetuosísmo. No es que esté en contra del respeto, ya que no hay cosa más bonito que te digan, por ejemplo, “Disculpe bella dama, ¿puedo penetrarla?”. Pero digamos que a mí no me hacen pendeja (al menos no tan fácilmente) y me doy cuenta cuando le hacen al cuento.

La verdad es que hasta el hombre más decente es un cochino pervertido. Aplausos.

Pero volvamos a mi analogía de hombres-libro y revolvámoslo con el trascendalísimo tema de “cambio de vida”. Es aquí cuando mi segunda patología, el exhibicionismo sale a relucir.

Mejor no.

La verdad es -y ya hablando en serio- que los hombres que te ponen un libro en las manos, que te meten a un mundo de nuevos sonidos y experiencias, son los que te cambian la vida. Son aquellos que saben que además de vagina tienes cerebro y que te respetan por eso. Entonces, se muestran como son y las poses e inseguridades quedan para otro momento.

Sí, mi vida y mi librero están repletos de nombres masculinos. Quizá a alguno no le guste, le incomode y me pida sentar cabeza. ¿Qué les puedo decir? Soy una lectora muy necia.

16 comentarios:

Alegría Buendía dijo...

Bra. Vo!!!

Seguido me pasa que miro a mis amigas con sus novios "tan lindos ellos" y dentro de mi el gusanito de la envidia me corroe.. siiiiiiiiiiiii!!! lo acepto, soy una cursi empedernida. Pero ya luego q los veo a la cara ( a los novios) se les nota a legüas que son poses , cara de principe azul hasta q abras las patitas y me convierta en el sapo que soy.

Prefiero al zapo que viene y me dice, sí soy un sapo, al "principe" que me baja las estrellas mientras yo prometa ser sumisa, linda y aceptable pa los suegros. brrrr

---+*-*-MoNiCa-*-*+--- dijo...

mucho cuidado con los hombres que aparentan leer y te das con que son excelentes lectores de contratapas.. asi cualquiera habla de pedro paramo y el llano en llamas. Sinceridad creo que es la base de todo, auqnue este en el puesto numero 78 en mi escala de la valores.. ja..el 77 es el helado de frutilla y el 79 es el arroz con leche.
saludos

primera vez por aqui

josue dijo...

seras necia y estaras culera, pero me caes a toda madre

EnNa dijo...

Hombres, hombres, leerlos puede ser tan adictivo como placentero. No sé por qué eventualmente mis mejores amigos son hombres; de repente tienen una forma tan relajada de ver la vida, que da envidia.

Me gustó el post y tengo un librero parecido al tuyo ;)

cositta dijo...

mis libros estan en cajas esparcidos debajo de mi cama...
de vez en vez, me gusta sacarlos y desempolvarlos y volverlos a leer...
..me encanto tu post!

Anónimo dijo...

demasiado tarde abuelita, tal ves si existe otra vida puedas encontrar un hombre que le haga honor a tu insatisfecho ego.

Rox dijo...

Viejas: no se quejen de los hombres, son bien chidos.

Weyes: no se crean taaanto.

Y si alguien tiene un librero que le estorbe, regálemelo.

PD. Gracias a todos los que asistieron el sábado, me la pasé bien chingón, espero que ustedes también. Más reseñas y besos al respecto en mi bló

Saluditos y bienvenida Mónica :)

Predicador Moral dijo...

centar cabeza! adelante... entretenido el blog... date un roll por el mío y el de mi banda.

Kyuuketsuki dijo...

"La verdad es que hasta el hombre más decente es un cochino pervertido. Aplausos."

Ese comentario valió todo el post. Grande.

Ave Fenice dijo...

Vaya, nunca habia escuchado ni leido eso de la envidia del pene. Ese Dr. si que le ha dado nombre a las cosas... si no, que fuera?

Pasaré por tu blog... me interesó.

Anónimo dijo...

esos putos me dio weba, pero segun dijo el huevo qe estaban en una terraza a 3 metros de la calle
y nadie pasó a tirarles mierda
ps qe se creen en realidad qe son famoos o qe chingados? jajaj
ni qien los haga en su puto mundo

"6 horas ahi a la vista y nadie fue a madrearnos, putitos" jaja si, pero me cae si no estuvo con el culo bien fruncido todo el rato


esperando la mentada, el botellazo, la pedrada certera
no se si en su blog, twitter
o alguna pendejada
recibieron diversas amenazas anonimas en reñolectivo tamb
es de pendejos jajaj creer qe iban a ser linchados
puro terror psicologico

pero si se me hizo muy pendejo decir lugar y hr exacta donde estarian
puede haber un loco charrito montaperros ardilla e ir a tirarle balazos jaja

Luis dijo...

Anonimo, eso lo dije por Twitter, asi que eres mi follower y por lo tanto estas al pendiente de lo que digo, ternurita.

Pinkrobot dijo...

"La verdad es que hasta el hombre más decente es un cochino pervertido" yo doy gracias por eso =)

La Diabla dijo...

genial!!! jejejeje coincido con casiii todo... el punto es que yo no tengo envidia del pene! jajaja las mujeres tambien tienen uno! jajaja
pero si... es genial aquello de ver a un hombre en su totalidad, son biennnn divertidos jajaja

La del soliloquio dijo...

APLAUSOS

y también saludos

Anónimo dijo...

"Soy una lectora muy necia"

Una lectora muy puta, diriamos todos los que te conocemos.

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