domingo, 3 de enero de 2010

Consejos para ser admitido en la aristocracia regia y tijuanense



MTY

Si en Monterrey aspiras a la aristocracia deberás cuando menos comprar unos gramos de abolengo, inventarte un pasado de próspero empresario y algún papel donde se lea Gaza-Sada, Zambrano, Lobeira, Junco o Santos. Imprescindible tu título del Itesm y casi de rigor tu maestría de universidad texana. Deberás acreditar la propiedad de tu casa en la Isla del Padre, tus acciones en Cemex o Vitro, tu súper palco vitalicio en el estadio rayado y tu membrecía del Campestre o el Alpino Chipinque. También deberás presentar por lo menos diez ejemplares del Sierra Madre en donde hayan sido portada las fiestas de las que fuiste anfitrión. Tu esposa e incluso tu hija adolescente deben tener rigurosas cirugías faciales y tu hijo debe ser estrella de los Borregos del Tec. Es vital pertenecer al Opus Dei o a los Legionarios, acudir a misa en Fátima o San Francisco e ir de vez en cuando a retiros espirituales. No es estrictamente necesario, pero te conviene aparentar un poco de cultura, memorizar por lo menos los nombres de las últimas exposiciones de Marco y declararte fan de Julio Galán (recuerda que Nina Zambrano fue su mecenas). Te advierto que de entrada no serás bienvenido. Hay colonias de San Pedro Garza García donde los vecinos pueden unirse para evitar que llegues ahí a vivir, no importando cuánto dinero tengas. Es también muy posible que te nieguen la entrada al Campestre. Recuerda que hay blindaje contra nuevos ricos y nacos arribistas. Pero no te desesperes. Al final de cuentas en Monterrey todo tiene precio y hasta los narcos que a sangre y fuego dice combatir Mauricio Fernández, ya son zares de los más selectos antros sampetrinos y buenos partidos para las hijas de empresarios. Sí, en Monterrey el título de nobleza cuesta, pero al final de cuentas también se vende al mejor postor.


TJ

Si en Tijuana aspiras a la aristocracia, basta con que tengas un poco de dinero. Cómo y cuándo lo ganaste no importa. Esas cosas en Tijuana no se preguntan. En cualquier caso, hay muchísimas probabilidades de que sea dinero mal habido y eso es algo que se sobreentiende. También hay muchas posibilidades de que tu dinero se esfume en cuestión de meses o acaso días, o que lo pierdas apostando en Caliente o Viejas Casino. En Mexicali y aún en Ensenada hay ridículas aristocracias ranchiles a las que les importan los apellidos. En Tijuana nadie te pregunta ni cómo te llamas. Dónde estudiaste es lo de menos. De hecho, ni siquiera importa si fuiste a alguna universidad. Aquí los gobernantes no suelen tener título y ser absolutamente inculto es un símbolo de estatus. Eso sí, debes tener tu tarjeta de Sentri, dejarte ver por Fashion Valley, los restaurantes del Gaslamp y cada cierto tiempo en Dinsney. Las Vegas, obvia decirlo, es imprescindible, sobre todo en peleas de box. Tener un palco en Pecto Park y estar a la última moda en jerseys y gorras de los Padres de San Diego también es recomendable. Si no te alcanza para tener guarura o carro blindado, la epidemia de secuestros justifica que no traigas un carro del año. Después de todo, nunca está mal aparentar un poco de pobreza.

6 comentarios:

La Diabla dijo...

jajaja me encanto! "hay muchisimas probabilidades de que sea dinero mal habido" aaa Tijuana!!! que ricura!!! jajaja no puedo creer que viviendo en Mexicali me da una hueva enorme ir a Tijuana jejeje lo bueno es que lo disfruto atraves de tus escritos jejeje

Alter Ego dijo...

wak wak!

César dijo...

Mexicali es como vivir en Los Mochis

Pimpollo dijo...

Saludos de parte de otro tijuanense =]

Pinkrobot dijo...

Eit, namás que las acciones ya no son en Vitro, está medio fregado ahorita. Igual y en Femsa. Y las hijas adolescentes, además de cirugías, han de tener algún aborto en Harlingen.

Anónimo dijo...

Buen post, lo único que extraño es tu pulcritud ortográfica de los anteriores. A este le sobran los horrores de dedo. Anyway, congrats!

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