domingo, 24 de enero de 2010

Dx-Rx



Tomo las precauciones necesarias, que a éstas alturas son patada de ahogado. He barrido la casa y lavado los pisos con el más potente desinfectante.
Consumo altas dosis diarias de vitamina C y procuro mantenerme alejada de los cambios bruscos de temperatura. Me he puesto tantos ungüentos de eucalipto que parezco una lata humana de VapoRub. Ya no sólo sigo los tres pasos básicos que recomienda el frasquito, sino que he optado por sustituir mi crema hidratante por el alcanfor. Por ahí me dijeron que hasta se borran las estrías.

A la sombra me da frío, en el sol, sudo copiosamente, mientras tanto tengo la boca seca y mis ojos lagrimean alternadamente, como esos hologramas religiosos que tanto le gustan a Rosalinda.

La nariz se me ésta cayendo a pedazos. He usado todas las marcas de pañuelos desechables, desde el pachoncito, con aloe y no sé cuanta mamada, pero la resequedad en mis fosas nasales continúa; alguien me recomendó usar pañuelos de tela, sí, a la vieja usanza, pero mis fluidos nasales son tan potentes que han terminado por desgarrar las delicadas prendas.

Sí, todo lo que me recomiendan es seguido a cabalidad. Té de canela, dos rodajas de cebolla, un ajo y un limón cuya cáscara se debe marcar con una cruz. Nada. Miel con leche y dos desenfrioles. Nada. Media bolsa de bombones rositas disueltos en leche semidescremada hirviendo. Nada. En cambio tuve una diarrea atroz que para suerte de males aun conservo como una ligera incomodidad, como una peca rosada en medio de la mejilla.

Examen de AH1N1, TB, VIH, he pasado por más pruebas que un condón en control de calidad. Nada. Nadie sabe que origina esta enfermedad.

Soportaría estoicamente esto de no ser por el maldito martilleo en la cabeza, un dolor insoportable que amenaza con desaparecer justo cuando me he acostumbrado a ello. De pronto, el pinche vecino cabrón de enfrente pone a todo volumen a sus ídolos del flow.

-Bájale a tu ruidajo mocoso o cuando me recupere te voy a partir la madre

-Pinche doña, amargada que no sabe quien es Wisin & Yandel.

-Doña tu jefita, a mi háblame de tú y ya te dije cuando se me quite esta gripa te voy a partir la madre.

Han pasado semanas desde que proferí tal amenaza. Del reggaeton ya no me acuerdo, o bueno sí pero ya no me molesta tanto, mis oídos se han reventado y el único sonido que detecto es esta gripa gritando : “Aquí estaré un rato más”.

4 comentarios:

EL PERRON dijo...

y asi sucesivamente...la gripa sera una de esas enfermedades cronicas que los humanos no podriamos llegar a quitar, digo...ya hay cura pa la diabetes, hipertension, HIV???

TedO dijo...

Deja a Manuel Lomelí y vente conmigo =D

elvis dijo...

3 caballitos de cuervo tradicional y a chingar su madre la gripa... y si no resulta de perdido te queda el gusto...

La Diabla dijo...

jajaja suele pasar! y lo peor es cuando llega el momento en que crees que estas saliendo de todo y de pronto dices "que tan malo sera que me tome ese frappe..." y mokos! de vuelta a la gripe!

Blogalaxia