lunes, 22 de marzo de 2010

Conclusión.




La primera casa de asistencia de la que me corrieron no fue pesadilla anunciada, sino todo lo contrario. A los tres meses yo me había adaptado perfectamente y ellos se habían adaptado muy bien a mí. Me invitaban a sus reuniones familiares, a misa, a fiestas. La señora de la casa me trataba como si fuera su sobrina. Una pariente lejana que se había instalado bien. Las dos hijas que vivían en la casa me procuraban mucho, acampábamos en el jardín… nos contábamos secretos. En aquél entonces yo tenía un carácter muy bonito: era tímida tontolona, igual de ñoña pero más disciplinada y buena gente tirándole a pendeja.

En fin, por una razón que no viene al caso (porque da como para una telenovela chistosa de veinte capítulos) yo andaba quedando con el sobrino de la señora, que como ni vivía en la ciudad ni se aparecía seguido para visitarme (cómo yo suponía que lo haría) pues en un principio no había afectado para nada la interacción con su familia aunque todo mundo sabía que había algo… hasta ese día.

Resulta que susodicho –quién descubrí de a poquito era increíblemente antisocial- nos invitó a salir a su prima y a mí. Cosa rara porque sus visitas se resumían a leer y mirarme y escucharme (porque yo batallaba horrores para hacerlo platicar). Llegamos a un lugar donde empezamos a jugar billar. El pidió una cerveza, su prima un refresco y yo agua. Lo vi como más animado (yo pensé que porque siempre ganaba) y así estuvimos un rato los tres todos felices a risa y risa. Después de un rato nos invitó a comer allí mismo (¡hamburguesas!), el siguió cerveceando y los tres platicando.

Pues regresamos (recuerdo que nos pidieron regresar antes de las 5 p.m.) y allí empezó la dimensión desconocida. Yo vi a susodicho pasar de relajado-contento a asustado conforme llegábamos a la casa. Y afuera nos estaba esperando toda la familia seeeeeeeria seeeeeeeeria y la mamá de él hecha un energúmeno.

- ¿TOMASTE VERDAD?
- No mamá.
- ¡HUELES A ALCOHOL!

Entonces una de las primas (que no vivía en la casa) me preguntó bien encabronada:

- ¿Bebió algo?
- Sí… (todavía yo no alcanzaba a captar el escándalo… no lo podía creer).
- ¿Qué se tomó?
- Como tres cervezas creo.

Mientras decía eso miraba cómo la señora encabronadísima metía a su hijito al carro (y lo vi a él con lágrimas en los ojos), a la prima que iba conmigo creo que también le estaban poniendo un cague y por primera vez no me invitaron. Se estaban yendo cuando la prima que no vivía allí me detuvo en mi camino al cuarto y me dijo: “si no nos vas a ayudar con el problema de R. por favor no estorbes”.

No-ma-mes.

Pero por supuesto que me solté chillando… ¡no tenía idea que pedo! ¡Y –según esto- había sido mi culpa! Más tarde llamó el hijo mayor de la señora para preguntar por ellos y yo toda idiota le conté el desmadre, el bien lindo medio me consoló y me dio a entender el quid de todo el pedo.

Susodicho era alcohólico.

Y cómo chingados iba yo a saber… (neta, ¿cómo?).

La mamá del tipo (hermana de la señora de la casa) era una señora intensa-machista. Estaba medio traumada por su divorcio y necesitaba a un hombre para que le diera el visto bueno a sus decisiones. Lo que a mi más me sorprende al recordarlo es que era médico, tenía su consultorio y era dos tres exitosa. Pero por alguna razón bien complicada no podía comprarse una bolsa con su dinero sin preguntarle a su único-hijo-el-mayor “¿Cuál de estas dos me compro mijo?”. Cuando iban de visita casi amarraba al menso del hijo a una pata de la cama (dormían juntos o en la sala o en el mismo cuarto) y me llegó a preguntar que porqué no cerraba la puerta de mi cuarto con seguro (no fuera a violar a su hijo que no me hablaba). La señora era tan pero tan metiche que me regaló un cassette con clases de catecismo porque se apuntó para ser mi madrina de primera comunión.

(De la que me salvé me cae).

**************


Conozco a una persona que tiene un trabajo fregón, tiene estudios, es responsable, tiene salud. No le pide nada a nadie pues y es considerada la oveja negra en su familia por estar divorciada.

Mi familia es tan disfuncional que nadie es incómodo. Mi madre alguna vez me dijo “creo que tu familia es la prueba que el realismo mágico existe mija” y es cierto. Hay de todo. Los machitos malaonda casi no se juntan porque la mamá a todo mundo ajusticia pero no me son incómodos… mi primo que se escapó dos veces de rehabilitación tiene una plática divertidísima y es muy lindo. Mi tía bipolar me adora, mi tía postiza (que se separó de mi tío) es graciosísima y nos alcahuetea todo. La tía coda también me hace reir mucho, la típica tía chismosita que ya nadie le cree se acopla. Mi bisabuela malhablada, grosera y tradicional nos quería mucho a pesar de llegar con piercings y colores raros de pelo. Mi abuela enviudó jóven y siempre nos cuenta que es lo mejor que le pudo pasar, al parecer mi abuelo era bastante especialito pero mi mamá tiene buenos recuerdos de él. Cada que visito mi tierra hay como tres o cuatro chismes generales (entretenidísimos) que te cuentan en diferentes versiones… pero nadie es más ni menos que nadie. Aunque eso sí, todos chismeamos. Tal vez por eso soy tan feliz siendo tan rara (y viviendo tan lejos, ja).

Conclusión: Es más probable que tu pariente incómodo sea de tu familia política.



10 comentarios:

FOTO INEDITA DE ULISES AXEL dijo...

Foto innedita de ulises axel, el puerco joto latino

Chachis dijo...

Definitivamente sí me identifiqué. Tuve una suegra así de posesiva, estoy de incómoda en una familia. Todos critican a mis chingones hermanos. Mi pueblo sabe mi vida aunque yo esté lejos XD.
Saludos sis.

Pancho dijo...

cuanta razón tienes con eso del pariente incómodo jajajajajajaja

RAH dijo...

Los parientes políticos son la muerte. A mí la madre de un ex me salió con que quería enseñarme a hacer tortillas ¡a mano!, yo genuinamente creí que era un chiste, entonces que me carcajeo en su cara y que se mega ofende! ni aguantan nada :P

Kuruni dijo...

Chachis: Pobre de ti. Me cae. Pero al rato se acomodan las cosas vas a ver.

Pancho: ¿verdad que si? Saludos.

RAH: EXACTO. Ni aguantan nada... jajajaja. Y es que hay muchas que se sienten bien amenazadas, snif.

Anónimo dijo...

De la verga... mejor no escribas.

Chias.

Luisz dijo...

Yo diría que la incomodidad viene de los demás jaja, pero generalmente me siento incomodo con todos los parientes, sanguíneos o políticos ...

:S

Kuruni dijo...

Claro que viene de los demás... yo en todos lados me suelo sentir cómoda... aunque de pronto hay cada trágametierra. Snif.

Saludos.

Manuel Silva dijo...

pues mientras la familia no sea Corleone, todo bien, altos y bajos, funcionales y/o disfuncionales, pero la realidad es que la familia mas directa que debe aquejarte es hermanos/as y padres, hijos si el caso, lo bueno de tu an3cdota es que saliste antes de que sucediera un verdadero cataclismo, como un ataque de furia de tu ex susodicha suegra, o un extraño lapso de recaida de el, mejor asi de lejitos si la vdd no eras parte de una solucion no habia razon de seguir ahi.

Kuruni dijo...

ash deja tú! O sea ya me habían adoptado y nadie se tomó diez minutos para decirme "estás bien pendeja mija el wey no te conviene-. ES ALCOHÓLICO". Bueno, de hecho el hijo mayor -que tampoco vivía allí- si medio me dijo "mhmmm no me late para ti" pero nada más.

Y sí. De la que me salvé. ^^

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