martes, 27 de abril de 2010

La (necesaria) ley de Herodes





No soporto a la mayoría de los escuincles. Que me manden a la hoguera, que me lleven al paredón, que me excomulguen las iglesias: para mí no hay nada peor que un pinche chamaco jodón, gritón, chillón, berrinchudo y desatendido, corriendo por donde se le da la gana.

Cada vez que voy a algún lugar público, sobre todo si es fin de semana, los escuincles pululan, reptan y deambulan sin respeto por los demás. Y viviendo donde vivo, particularmente los hijos de nosotros, los latinos, aparecen como la plaga inevitable que invade cada espacio disponible alrededor. No sé en qué consista, pero las familias latinas se acostumbran a que sus escuincles griten y los dejan berrear a todo lo que da mientras los padres-tíos-abuelos continúan platicando-viendo ropa en el súper-leyendo el menú-cargando gasolina como si nada, aunque el hijo le esté embarrando mocos a los suéteres nuevos, esté metiendo las manos en las salsas o se esté saliendo por la ventana.

Muy su pedo. El de los padres y el de los escuincles. Para quienes estén a punto de soltar un “ya te veré cuando tengas hijos”, debo aclarar que ya tuve uno, que ya no es un niño, pero que cuando lo fue actuaba como un ser humano normal que pedía las cosas con palabras y no con berridos animales incomprensibles o con espasmos depositados en el piso para llamar la atención. Esto no lo atribuyo a un mérito personal; sin duda algo tuvo que ver la educación que le di, pero también la materia prima que me tocó, un chavito chido y alivianado que aguantó vara con una madre poco ortodoxa. Y me fue tan bien a la primera, que para no tentar a la suerte decidí no tener más.

Creo que esa decisión, la de no tener más hijos, o no tenerlos en absoluto, es tan respetable como la de tenerlos. Creo que quien decide no reproducirse por la razón que sea, merece que sea tomada en cuenta su decisión –que en la mayoría de las ocasiones será para el bien común-, y que ésta es tan valiosa como la de quien decide engrosar las filas de los ávidos consumidores de Pampers. Y creo por ello que, así como el que decide tener chamacos cuenta con la solidaridad de la sociedad, el que no los tiene debería disfrutar del mismo beneficio.

Si yo decidí libremente no tener más prole porque no me gustan los grititos agudos, ni la musiquita pendeja de los grupos infantiles, ni las botargas de animales disfrazados de humanos, ni tener una runfla de enanos corriendo por donde estoy, ¿por qué no puedo gozar libremente del mundo y su espacio público en esa condición? ¿Por qué, señor, señorita, lector, no tenemos en los restaurantes, en los parques, en las tiendas de autoservicio, áreas para los “con niños” y áreas para los “sin niños” –así como las áreas para los “con cigarros” y los “sin cigarros"? ¿Por qué más de alguno ahora mismo considera que esta idea es la más ridícula que ha oído y que soy más nazi que la nueva ley de Arizona?

Está bien: escandalícense y señálenme con el multicitado flamígero dedo. Si hay algún personaje incomprendido en la historia de la humanidad, sin duda ese es Herodes.

23 comentarios:

Luis dijo...

Loa niños son unas bestezuelas horribles que deberían sacarse a la calle con correa.

Pocas cosas me enervan más que ver a un niño haciendo berrince y la mamá pidiendole que se calme.

Además son muy tontos y lloran si les pegas muy fuerte, bah.

PurpleK dijo...

probablemente sí es una idea ridícula, pero justa a final de cuentas. Debo decir que me gustan los niños, sin embargo hay veces que no los tolero!! Mucho ruido, berrinches, chiflazones, y todo eso me saca de nervios.
Buen enfoque al tema de la semana!

EL PERRON dijo...

pues que buen punto decir que tuviste un hijo que se porto "a la altura" al no ser tan hijoeputa lloron y berrinchudo. Pero tambien que han olvidado bola de mojigatos que pudieron haber sido peores niños, mas el defecto mental de luis...¿con correa puto? a ti te han de traer con bozal...chido post, nos saca lo mierda que traemos pensando de los morritos como si no nosotros no lo hayamos sido ya.

Anónimo dijo...

Ya hay hoteles donde no son bienvenidos los niños, especialmene en las playas, ya nomas falta que se extienda más, estaria bien que en cada ciudad por reglamento hubiera: un cine( incluye adolecentes), mall, un super, neveria, restaurant,etc

Daredevil Tam dijo...

- Un amigo decía que deberían viajar enjaulados en el avión
Yo vivo de verlos, pero me pagan para que lo haga de lunes-viernes, los fines de semana y fuera de mi horario laboral deseo un mundo sin niños, mi útero ha sido modificado mecánica y químicamente para no tenerlos, seguramente el ofendido del bozal va a jurar por su madre que yo jamás tocaré a alguna de sus criaturas porque las reglas de mi consultorio son:
- Si hace berrinche, se queda solo conmigo
- Se tiene que sentar decentemente en una silla
- No está permitido lanzar de golpes o patadas
- Si no coopera, no hay paletita de fin de consulta
- Si no cumple con lo anterior, peor para él-ella, siempre tendrá cita subsecuente y aquí nos volveremos a ver...

teran dijo...

asco de post, los niños no son el problema, el problema son LOS PAPAS que no saben educarlos, generalmente sucede por que a ellos tampoco los educaron.
Y váyanse a la verga con su pose "no me gustan los niños" todos lo fuimos.

Chilangelina dijo...

Teran, qué bien que quieras resolver el pedo empezando por los papás, vientos por ti, tú para presidente. Yo lo único que pido es que, en lo que educas a todos, a mí me los quiten de donde los tenga que aguantar.
Pero donde te sacaste el diez es con eso de "todos fuimos niños". Eres un genio, we.

Sabandija dijo...

¡Hasta que alguien comparte mi gran sentir!! (Ja, no es cierto, también me gusta leer lo que no concuerda con mis ideas).
Los niños gritones malcriados son unas bestezuelas asquerosas que deberían estar confinados en la punta del cerro en un internado militar o algo así. Chócalas
Saludos

Mefistofeles dijo...

O minimo deberian venir con un boton de apagado o mute.

Pinkrobot dijo...

Muy cierto lo que dices de la materia prima, mis papás son muy estrictos y mi hermano más grande era un niño que no lloraba ni cuando se sentía mal, mientras que yo hacía berrinche y berreaba por cualquier cosa aunque siempre siempre me castigaran y regañaran. Razón por la cual, yo tampoco quiero tentar a la suerte reproduciéndome, brrr

●•• √эиuⓩ ••● dijo...

Naaa... ps de que tienen que ver mucho los papás, obviamente. Pero de que los ches escuincles actuales ya vienen con su chip de "personalidad" cargado, eso que ni qué.

Yo trato todos los días con escuinclitos, y en efecto hay de todo, como en todos lados, unos muy lindos, y otros que son unos hijos de la xingada!


NOTA: Yo también tengo una hija, y he decidido que sea la única.

Y por supuesto que es una ídea -no ridícula- sino, genial! Areas de "sin niños" y "con niños". Yo la apoyo!:D

Kuruni dijo...

A mi si me desesperan más los papás que se hacen de la vista gorda.

Luis: yo si he visto niños amarrados, quesque para que no se pierdan en los malls, pero me cae que los he visto. Me da muchísima risa.

A mi me gustan mucho los niños, aunque siempre se nivela el karma: veo un niño precioso tranquilito y un choqui pastilla de la y.

Yo presiento que msi hijos van a ser bieeeen malcriados.

elvis dijo...

pues coincido con eso de que hay escuincles que dan ganas de vapulearlos; pero también hay otros alivianados que nos hacen reír de vez en cuando; además ... es la única forma inventada de preservar la especie... ¿¿o no quieren que eso suceda?? '¬¬ (no debí preguntar eso, vdd?)

Luis dijo...

Yo quiero a mis niños como quiero a mis mujeres: callados y en un rincón.

Novak dijo...

Lo primero que se me vino a la mente al comenzar a leer tu post es el comercial famoso de condones donde un chamaco hace un berrinche en un supermercado.

Bueno, se te respeta tu decisión, pero se te agredecería que publiques un manual sobre como educaste a tu mono para que todos tengamos la misma fortuna que tú =)

Saludos

Vain¡lla dijo...

No es sólo fenómeno de México. Vivo en San Francisco y los escuincles son igual de chillones, berrinchudos e insoportables que en todos lados, nomás que son güerejos y sus mamás creen que son lo máximo en la vida.
Acá justifican sus berrinches con teorías de psicología infantil y no sé qué tanta mamada, tons mientras más berrinchudo y mal educado el escuincle, más inteligente y admirable...

Anónimo dijo...

Los niños son como los pedos, solo los soporta quien los ha creado.

Rox dijo...

La primera vez que leí tu post estaba en un vips (de vacaciones, una que es millonaria)y unos escuincles del diablo estaban jodiendo por TODO el restaurant. Me dieron ganas de matarlos, como el chino ese.

Sin embargo, lo que más me gustó de tu post es el respetar la decisión de aquellos que decidimos no tenerlos. Eso de que estén jodiendo con "la bendición de ser madre" es de hueva.

Besitos

teran dijo...

Chilangelina, que bien que quieras escribir en Recolectivo, lástima que tu cerebro no te de para más.
Para empezar Yo no quiero resolver el pedo "empezando por los papás" no se de donde sacas tus estúpidas ideas, me queda claro que leer no es lo tuyo ni tampoco escribir ni pensar.
"Yo lo único que pido es que, en lo que educas a todos, a mí me los quiten de donde los tenga que aguantar":
A ver mija, yo no quiero ni tengo por que educar a los papás o a sus niños o a las bloggers ignorantes como tú.
Como mencioné, anteriormente, el problema son los papás de los niños (como tú) que lamentablemente no tienen educación y por ello no pueden transmitirle a sus hijos algo que no tienen.
Aprende a leer, digo, si no quieres exhibirte again!!

Chilangelina dijo...

Teran: sé que me amas.

Esquina Tijuana dijo...

jajaja genial texto, y medio jodidos algunos comentarios, pero quién soy yo para juzgar...

Anónimo dijo...

Esquina Tijuana

Chingas a tu madre!!

ge zeta dijo...

Chila: A huevo que te apoyo. A mí sí me caen bien los niños, pero de lejitos. O sí, pero sólo aquellos que son, como dijiste, como era el tuyo.

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